
Será cada ayuntamiento el encargado de medir si el ruido supera los límites y si por lo tanto es sancionable
En verano, es habitual que, para combatir el calor, muchas personas duerman con la ventana abierta. El problema es que, además de que pueden colarse visitas inesperadas y molestas, como los mosquitos, también hay ocasiones en las que puede llegar a molestarnos el ruido de un vecino a deshoras.
No se trata ya solo de tener la tele a un volumen excesivo o de escuchar el ruido de la máquina de aire acondicionado. Hay mucha gente que aprovecha la noche para poner la lavadora y, de esta forma, beneficiarse del tramo horario en el que la electricidad es más barata. El problema es que no siempre tienen en cuenta que esa costumbre, poner la lavadora por la noche, puede terminar en una multa bastante importante.
No te deja dormir
Y no, antes de seguir: en España no hay una normativa estatal que fije multas específicas por el ruido de la lavadora ni, en general, por el ruido doméstico. El Gobierno establece la base mediante la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido, apoyada por el Real Decreto 1367/2007 y el Real Decreto 1513/2005, así como por la Ley de Propiedad Horizontal. A partir de ahí, son los ayuntamientos los que redactan y aplican sus propias ordenanzas de protección contra la contaminación acústica.
Por eso, lo importante es tener muy claro cuál es la normativa que rige en nuestro municipio. Por regla general, las horas en las que se limitan los ruidos suelen estar comprendidas entre las 22:00 de la noche y las 8:00 de la mañana, aunque esto puede variar en cada localidad. Además, en función de cada municipio, la sanción también puede ser distinta.
Además de respetar los horarios y evitar posibles multas, también conviene prestar atención al límite de ruido permitido. Como ocurre con otras normas municipales, cada ayuntamiento fija sus propios valores máximos. En términos generales, lo habitual es que se sitúen entre 35 y 40 dB durante el día y en torno a 30 dB por la noche.
¿Y cuánto ruido hace una lavadora? Según la OCU, los valores suelen moverse entre 45 y 50 dBA durante el lavado y entre 60 y 72 dB durante el centrifugado. Sin embargo, estas cifras se miden a un metro del aparato. Para saber si el ruido puede molestar a los vecinos o superar los límites nocturnos —por ejemplo, los 30 dB— habría que valorar cuánto sonido atraviesa paredes, suelos o techos, algo que depende del aislamiento y de los materiales de la vivienda.
Por lo tanto, si haces demasiado ruido y resultas molesto para los vecinos, hasta el punto de que alguno te denuncie o presente una queja, puedes terminar con una buena multa en función de lo que establece el artículo 28 de la citada ley:
"Sin perjuicio de las infracciones que puedan establecer las comunidades autónomas y los ayuntamientos, las infracciones administrativas relacionadas con la contaminación acústica se clasifican en muy graves, graves y leves".
Diferencias entre municipios. Por eso, la posible multa varía de forma notable según el municipio en el que te encuentres. También depende de la naturaleza de la infracción —muy grave, grave o leve—, por lo que el importe de la sanción puede cambiar considerablemente. Además de la multa económica, el artículo 29 contempla otras posibles medidas.
- En las infracciones muy graves, las multas oscilan entre 12.001 y 300.000 euros.
- En las infracciones graves, la sanción económica puede ir de 601 a 12.000 euros.
- En las infracciones leves, las multas pueden alcanzar hasta 600 euros.
En los casos más severos, las cantidades pueden llegar a varios cientos de miles de euros:
- Madrid: las sanciones leves, como superar el límite por pocos decibelios, empiezan en 90 euros, mientras que las graves pueden alcanzar un máximo de 1.500 euros.
- Sevilla: el horario de descanso nocturno comienza a las 23:00 y las sanciones parten de los 600 euros.
- Granada: al igual que el resto de ciudades, aplica sus propios baremos económicos y franjas horarias, establecidos de forma independiente por sus respectivas ordenanzas municipales de medio ambiente y protección acústica.
Cómo actuar
Si en tu caso te has visto afectado por una situación parecida, lo normal, como en casi todas las situaciones en las que hay una relación vecinal de por medio, es intentar solucionarlo primero de forma amistosa. Lo mejor que puedes hacer es hablar con el vecino e informarle de que la situación resulta molesta, ya que puede que no se haya dado cuenta y lo esté haciendo de forma inconsciente.
Si aun así no atiende a razones, no queda más remedio que iniciar las vías previstas en la Ley de Propiedad Horizontal, concretamente en su artículo 7.2, que regula las actividades molestas de los vecinos y cómo deben abordarse.
Hay que tener en cuenta que, para que pueda imponerse una posible sanción, el ayuntamiento correspondiente debe medir antes el nivel de ruido para comprobar si está dentro de la legalidad. De ello se encarga normalmente la Policía Local, que, tras una queja, puede acudir a la vivienda del vecino afectado para registrar con un sonómetro homologado si en ese momento exacto se superan o no los límites permitidos.
En Xataka SmartHome | Creía que el tiempo de la lavadora era fijo, hasta que entendí por qué cambia durante el lavado
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