A la hora de estar confortables en casa, alcanzar la temperatura ideal es un aspecto muy importante. Un parámetro que dependerá de factores tanto ambientales como internos propios de cada individuo, pues influye si somos muy frioleros o calurosos, la edad y estado de salud, pero también la región donde vivamos.
Esto hace que no exista un solo valor único de temperatura que sirva para todo el mundo, aunque sí un rango recomendado que no conviene sobrepasar debido a que puede tener consecuencias negativas para nuestra salud.
La temperatura máxima dentro de casa
Como sucede con las temperaturas mínimas dentro del hogar, también hay un valor máximo recomendado por los expertos de la OMS (Organización Mundial de la Salud) que no hay que superar dentro de casa.
Así, el organismo trató de averiguar en este estudio si existen riesgos asociados a vivir en interiores con temperaturas superiores a los 24 ºC, llegando a la conclusión de que "no existe un riesgo demostrable para la salud de las personas sedentarias sanas que viven en una temperatura del aire entre 18 °C y 24 °C"
Es decir, que ese es el rango ideal de temperaturas para tener dentro de casa si queremos la mejor salud para la mayoría de las personas. ¿Y si superamos esa cifra por ejemplo ahora en verano? Pues podemos sufrir problemas como deshidratación, problemas respiratorios o insomnio.
- A partir de 24 °C empieza a disminuir el confort y se dificulta conciliar el sueño
- A partir de 27 °C se considera un ambiente demasiado caluroso que requiere medidas artificiales de climatización, como un ventilador o evaporador.
- Con más de 32 °C los ventiladores dejan de hacer efecto, ya que el aire caliente reseca el cuerpo y acelera la deshidratación en lugar de refrescar. En este caso mejor usar aire acondicionado si está disponible.
Desde la OMS ofrecen también un dato interesante sobre el calor máximo dentro de casa: es diferente dependiendo de dónde vivamos y de cómo estemos aclimatados a él. Así, la temperatura de riesgo máxima aceptable en interiores varía por países y depende de la tolerancia de la población y otros aspectos sanitarios.
Por ejemplo se sitúa entre los 25 ºC en zonas con climas fríos como Boston (o por ejemplo aquí en España Galicia, Cantabria, Asturias) y los 32 ºC en zonas acostumbradas al calor como Tailandia (o aquí en España Andalucía, Murcia o Comunidad Valenciana).
Imagen: OMS
De hecho, esto de no fijar una temperatura única es algo que se repite también en nuestro país, ya que los umbrales de alerta por calor en verano no son los mismos para toda España, sino que dependen de las distintas regiones. Se basan en la aclimatación de la población local y la frecuencia histórica del clima en cada zona, no en un valor fijo de temperatura para todo el país
Por ejemplo, 35 ºC a la sombra en Córdoba es un día normal de verano, pero esa misma temperatura en Asturias puede representar una anomalía térmica peligrosa que ocasione golpes de calor en una población que no está físicamente habituada a esos valores.
Resumiendo: no existe una temperatura máxima única recomendada para dentro de los hogares, aunque sí un rango que parte de los 25 ºC si vivimos en una zona habitualmente fría o templada y que puede llegar a los 32 ºC si vivimos en una región acostumbrada al calor.
Superar estos rangos máximos recomendados en verano o mantener la casa excesivamente caliente puede conllevar riesgos para la salud como deshidratación, insomnio o problemas respiratorios.
Más información | IDAE | Endesa | OMS | Newtral
Imagen portada | PxHere
En Xataka Smart Home | Qué tipo de aire acondicionado es mejor para mi casa: ventajas e inconvenientes de cada modalidad
Ver 0 comentarios