Durante el centrifugado, el tambor gira a muchas más revoluciones y cualquier desequilibrio se amplifica. Una pata mal apoyada, una sábana hecha una bola o una moneda suelta pueden producir golpes que durante el lavado apenas se perciben. Otros sonidos, sobre todo si se repiten con la máquina vacía, merecen más atención.
Zanussi y Electrolux incluyen entre las causas habituales de ruido y vibración los pernos de transporte sin retirar, una instalación desnivelada, la carga desequilibrada, las mangueras que golpean la carcasa y los objetos atrapados en el tambor o el filtro. El tipo de ruido y el momento exacto en que aparece permiten acotar la búsqueda sin desmontar la lavadora.
Si la lavadora se desplaza, hay que empezar por el suelo y las patas
Cuando todo el aparato tiembla o avanza unos centímetros al acelerar, comprobaría primero que las cuatro patas apoyan con firmeza y que el suelo es rígido y horizontal. La máquina no debería balancearse al empujar alternativamente sus esquinas. Ajustar las patas y apretar sus contratuercas evita que recuperen holgura con las vibraciones. Una lavadora desnivelada puede hacer mucho más ruido sin que exista una avería interna.
Si es nueva o acaba de mudarse, hay que verificar que se retiraron todos los tornillos de transporte según el manual. Esas piezas inmovilizan el conjunto durante el traslado. Ponerla a centrifugar con ellos instalados limita la suspensión y provoca sacudidas fuertes que pueden dañar el aparato.
Los golpes intermitentes suelen señalar una carga desequilibrada
Una sola prenda pesada, como un albornoz mojado, puede quedar pegada a un lado del tambor. También ocurre con sábanas que envuelven el resto de la colada. La lavadora intenta repartir el peso antes de acelerar y puede detenerse, girar varias veces o alargar el programa. Ese reparto desigual incluso modifica el tiempo estimado.
Si los golpes aparecen solo con determinadas coladas, se puede pausar el ciclo, esperar a que se desbloquee la puerta y redistribuir las prendas. Una carga excesiva dificulta el movimiento, pero una demasiado pequeña también puede desequilibrarse. Conviene respetar la capacidad y las indicaciones del programa, en lugar de intentar compensar el ruido subiendo o bajando las revoluciones sin revisar la ropa.
Una manguera puede sonar como si el golpe viniera de dentro
La manguera de entrada o la de desagüe puede chocar contra la chapa trasera cuando la máquina vibra. El ruido es seco, regular y parece acompañar al movimiento del aparato. Separar ligeramente la lavadora y sujetar las mangueras como indica el fabricante permite comprobarlo, siempre sin doblarlas, aplastarlas ni tensarlas.
Las cremalleras, hebillas y botones que golpean el cristal producen un tintineo reconocible. Una moneda puede sonar dentro del tambor y terminar en el filtro de desagüe. Antes de la siguiente colada, conviene revisar los bolsillos, cerrar cremalleras y utilizar una bolsa para prendas con aros o piezas sueltas. Si algo ha llegado al filtro, puede obstruir el vaciado y forzar la bomba.
El momento del ruido diferencia la bomba de los rodamientos
La bomba emite un zumbido normal cuando expulsa el agua, normalmente antes y durante parte del centrifugado. Si aparecen chasquidos, un roce áspero o un zumbido anormal solo al desaguar, hay que detener la máquina y revisar el filtro conforme al manual, con el aparato desenchufado y preparado para recoger el agua residual. No debe abrirse mientras el agua esté caliente.
Un rugido grave o una fricción que aumenta a medida que el tambor gana velocidad, y que persiste al hacer una prueba en vacío, puede apuntar a rodamientos, amortiguadores, suspensión u otra pieza interna. No basta el sonido para confirmar cuál. Seguir usando la lavadora si el tambor tiene holgura, roza o produce golpes metálicos fuertes puede agravar el daño.
Una prueba en vacío ayuda a decidir el siguiente paso
Electrolux recomienda comprobar si el ruido se mantiene en un ciclo sin ropa. Si desaparece, hay que volver a mirar la carga, las cremalleras y los objetos sueltos. Si continúa, después de confirmar la nivelación, los pernos y las mangueras, es razonable pedir una revisión técnica.
También conviene parar si hay olor a quemado, fugas, el tambor no gira con normalidad o la máquina golpea con violencia. Un código de error facilita el diagnóstico, pero no es necesario esperar a que aparezca: un ruido nuevo, continuo y localizado ya aporta información suficiente para evitar otra colada potencialmente dañina.
Imágenes | Xataka con edición
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