Cómo dicen los panaderos que hay que guardar el pan cuando hace calor: no se conserva igual que el resto del año

Pan En Verano

De esta forma, se evita que el pan se deteriore y se puede ir sacando solo la cantidad necesaria en cada momento

Jose Antonio Carmona

Editor Senior

Hay mucha gente que piensa que, a la hora de conservar los alimentos, da igual cómo se haga, con independencia de si hace frío o calor. Sin embargo, no es así. El pan es uno de los productos que más se ve afectado por los cambios de temperatura y, por eso, este panadero explica cuál es el truco para conservarlo en verano y conseguir que se mantenga en perfecto estado durante más tiempo.

Lo habitual, y casi todo el mundo que conozco lo hace así, es guardar el pan durante los meses en los que no hace calor en una bolsa de tela, ya que de esta forma se favorece la transpiración y se conserva en buen estado. Pero eso es lo que no hay que hacer cuando las temperaturas son altas.

Cómo, dónde, cuando y cuánto

En este caso, el panadero José Roldán, nombrado Panadero Mundial del Año 2025 por la Unión Internacional de Panaderos y Confiteros (UIBC), desvela cómo hay que conservar el pan durante los meses más calurosos para evitar que se estropee antes de tiempo. Hay que tener en cuenta que, con las altas temperaturas, el pan tiende a perder antes sus cualidades: la miga se reseca, la corteza se ablanda y, si no se conserva correctamente, su vida útil se reduce de forma notable.

Lo primero que recomienda Roldán es cortar el pan en rebanadas y congelarlo. Lo mejor que se puede hacer nada más comprar el pan, o cuando todavía conserva una buena textura, es introducir las rebanadas en una bolsa apta para congelación y guardarlas directamente en el congelador. Si se embolsan separadas, mejor, porque de esta forma resulta mucho más fácil sacar solo la cantidad necesaria en cada momento.

Cuando llega el momento de descongelar el pan, lo más eficiente es aplicar calor de forma rápida. Según Roldán, lo ideal es usar una plancha, una tostadora o darle un breve golpe de horno. El motivo es que, de esta forma, el pan recupera parte de su textura original, con una miga más agradable y una corteza más crujiente.

Eso sí, conviene no pasarse con la descongelación. La clave está en no dejarlo demasiado tiempo a temperatura ambiente, ya que entonces puede quedar gomoso o perder parte de su gracia.

Otra de las recomendaciones de Roldán tiene que ver con el tipo de bolsa que se utiliza para conservar el pan. Aunque tradicionalmente se ha recurrido a las bolsas de tela, este panadero desaconseja su uso durante los meses de calor. La razón es que la tela permite una mayor transpiración, lo que acelera la pérdida de humedad y provoca que el pan se reseque antes.

Por eso, recomienda utilizar bolsas de plástico, ya que ayudan a retener mejor la humedad interior y retrasan el endurecimiento de la miga. Este sistema resulta especialmente útil cuando se quiere conservar el pan durante unas horas o de un día para otro, evitando que quede seco demasiado pronto.

Eso sí, el uso del plástico tiene una consecuencia: la corteza tiende a ablandarse y puede volverse algo chiclosa. Para corregirlo, Roldán aconseja regenerar el pan justo antes de consumirlo. Basta con introducirlo unos minutos en el horno o aplicarle calor directo para que la corteza recupere parte de su textura crujiente.

En Xataka SmartHome | Conseguir que la comida dure más tiempo dentro del frigorífico: esto hay que tener en cuenta para no desperdiciar alimentos

Ver todos los comentarios en https://www.xatakahome.com

VER 0 Comentario