No esperes a tiritar: así debes prepara la calefacción de casa antes del invierno para evitar averías

Desde la clásica caldera, a sistemas de aerotermia pasando por estufas de gas, eléctricas y cómo no, radiadores

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Jose Antonio Carmona

Editor Senior

Llega el momento de poner en marcha los sistemas de calefacción. Los ventiladores y el aire acondicionado dejan paso a las estufas, las bombas de calor y los radiadores. Antes de encenderlos, después de varios meses sin uso, conviene realizar unas tareas básicas de preparación para evitar problemas y sustos innecesarios y de paso mejorar el rendimiento.

Para no pasar frío, es fundamental tener la casa preparada para afrontar la bajada de las temperaturas. Un buen aislamiento de puertas, ventanas, suelos y paredes ayuda a conservar el calor. A ello se suma el sistema de calefacción, cuya puesta a punto repasamos a continuación.

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Radiadores y caldera

Radiador Imagen e24 en Unsplash

Uno de los sistemas habituales en las viviendas es la calefacción mediante radiadores de agua conectados a una caldera. Esta calienta el agua que circula por el circuito y los radiadores transmiten el calor a las habitaciones. Tras varios meses sin utilizar la calefacción, conviene realizar algunas comprobaciones y fabricantes como Vaillant las recomiendan.

El primer paso consiste en revisar la presión del circuito, que podemos consultar en el manómetro o en la pantalla de la caldera, según el modelo. Debemos comprobarla con el sistema frío y seguir los valores indicados por el fabricante.

Calefacción

Una presión demasiado baja o elevada puede afectar al funcionamiento de la instalación. Si está fuera del intervalo recomendado, debemos consultar el manual antes de intervenir. Si las variaciones se repiten, conviene acudir al servicio técnico.

Otra tarea de mantenimiento es purgar los radiadores cuando acumulan aire. Este puede dificultar la circulación del agua y provocar que algunas zonas no se calienten correctamente.

Purgar Con este tipo, para abrirlo hace falta un pequeño destornillador

Para purgarlos, debemos apagar la calefacción y esperar a que los radiadores se enfríen. También necesitaremos un pequeño recipiente para recoger el agua que pueda salir durante el proceso.

La purga se realiza radiador por radiador, abriendo lentamente el purgador con la herramienta adecuada, normalmente una llave de purga o un destornillador, según el modelo. Al principio puede escucharse un leve silbido, que indica la salida del aire. Cuando empiece a salir agua de forma continua, debemos cerrarlo sin forzarlo.

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Al terminar, es importante volver a comprobar la presión de la caldera, ya que puede haber bajado. Si es necesario rellenar el circuito, debemos localizar la llave de llenado siguiendo las instrucciones del fabricante, abrirla despacio y cerrarla por completo cuando se alcance el valor recomendado. Si la presión vuelve a caer, será necesario revisar la instalación. 

Estufas de gas y eléctricas

Calefacción

Las estufas eléctricas suelen requerir poco mantenimiento. Sin embargo, después de un tiempo sin utilizarlas, es habitual que acumulen polvo y suciedad, especialmente si no las hemos protegido durante los meses de calor.

Antes de limpiarlas, debemos apagarlas, desenchufarlas y dejar que se enfríen. Podemos retirar el polvo de las superficies y rejillas accesibles con un cepillo suave, siguiendo las indicaciones del fabricante.

También debemos revisar el cable de alimentación, que no debe presentar cortes, grietas ni zonas deterioradas. Las clavijas del enchufe deben estar rectas y no mostrar señales de sobrecalentamiento. Si detectamos daños, no debemos utilizar el aparato hasta que se haya revisado.

Las estufas de gas, conocidas habitualmente como estufas de butano, requieren otras comprobaciones antes de ponerlas en marcha. Lo mejor es seguir las recomendaciones de los profesionales, como estas de Repsol.

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Muchos modelos incorporan un encendido piezoeléctrico, que genera una chispa al accionar un pulsador. El procedimiento de encendido y el tiempo durante el que hay que mantener presionado el mando dependen del aparato, por lo que debemos seguir sus instrucciones.

Calefacción

También conviene revisar el tubo flexible que conecta la bombona con la estufa. Si tiene una fecha de caducidad impresa, debemos comprobar que siga vigente. Aunque su aspecto sea bueno, hay que sustituirlo cuando corresponda y también si presenta grietas u otros signos de deterioro.

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Otro elemento importante es el regulador de gas. Debemos comprobar que esté correctamente acoplado a la bombona siguiendo las instrucciones del fabricante. La bombona debe permanecer en posición vertical, sobre una superficie estable.

Además, la estancia debe disponer de la ventilación necesaria. Cuando no utilicemos la estufa, debemos cerrar la llave de paso del regulador. 

Bombas de calor y aerotermia

Radiador Jaga Strada Future Ener Imagen | Future Energía

Muchos equipos de aire acondicionado incorporan una bomba de calor que permite utilizarlos también en invierno. En modo calefacción, estos aparatos captan energía del aire exterior y la transfieren al interior de la vivienda. Las unidades interiores o los conductos distribuyen después el aire caliente por las habitaciones.

Para favorecer su funcionamiento, es fundamental mantener limpios los filtros de las unidades interiores. El polvo y la suciedad dificultan la circulación del aire y pueden reducir el rendimiento del equipo.

Antes de limpiarlos, debemos apagar el aparato y seguir las instrucciones del fabricante. Algunos filtros se pueden lavar, mientras que otros requieren un método de limpieza específico o deben sustituirse.

La aerotermia utiliza una bomba de calor que aprovecha la energía térmica del aire exterior. Según el tipo de instalación, puede proporcionar calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria.

LG Imagen: LG

El calor puede distribuirse mediante aire o mediante un circuito de agua conectado a radiadores, suelo radiante u otros emisores compatibles. Por tanto, las tareas de mantenimiento dependen del sistema instalado: la limpieza de filtros de aire corresponde a los equipos que los incorporan.

También conviene comprobar que la unidad exterior esté libre de hojas, tierra y otros elementos que puedan obstruir el paso del aire. Estas obstrucciones pueden reducir su eficiencia y dificultar su funcionamiento.

Por último, debemos mantener despejada la evacuación de condensados y respetar las distancias y condiciones de instalación indicadas por el fabricante. Si detectamos problemas de drenaje, ruidos anómalos o una pérdida de rendimiento, conviene solicitar una revisión profesional.

Foto de portada | BOOM Photography

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