Lavar los platos a mano para ahorrar agua y luz es un error: estos estudios muestran que usar lavavajillas es mucho más eficiente

Lavar los platos a mano para ahorrar agua y luz es un error: estos estudios muestran que usar lavavajillas es mucho más eficiente
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A la hora de rebajar los gastos a final de mes y con los precios de muchos suministros disparados, todo lo que podamos hacer en casa para ahorrar en consumo de electricidad, gas y agua es siempre bienvenido.

Apagar las luces y equipos que no usamos, vigilar los horarios en los que encendemos los aparatos que más consumen, controlar la temperatura de la calefacción al milímetro o saber cada día el precio de la luz son algunas de las ideas que muchos ya hemos puesto en práctica.

Pero también puede que se nos haya pasado por la cabeza la idea de dejar de usar algunos electrodomésticos para tratar de ahorrar algo más de energía, siendo el lavavajillas uno de los que habitualmente más polémica suscitan a este respecto. ¿Es más barato lavar los platos a mano o a máquina? Vamos a ver qué dicen varios estudios al respecto.

Lavar a máquina, mucho más eficiente en gasto de agua

Aunque pueda parecer que el lavavajillas es un electrodoméstico para "señoritos" que no quieren molestarse en lavar a mano, la realidad nos muestra que se trata de máquinas muy eficientes capaces de lograr un ahorro significativo en electricidad y agua en casa.

Por ejemplo, según este interesante estudio realizado por el Canal de Isabel II de Madrid, con mediciones de lavado primero a mano y luego instalando lavaplatos, determinaron que el consumo de agua en el fregadero si se lavaba a mano era como media de 88,8 litros diarios, de los que 52 corresponden a agua caliente. Este consumo es, aproximadamente, el 26 por ciento del total de la vivienda.

Estudio
Reducción en consumo de agua por usar lavavajillas. Fuente Canal de Isabel II

Una vez instalados y puestos en marcha los lavavajillas en las viviendas, este consumo de agua en el fregadero se redujo a 54,2 litros diarios, que representan el 15,9 por ciento del consumo total, siendo 27,4 litros diarios el de agua caliente. Esto supone que por usar lavaplatos se conseguía un ahorro de 30,6 litros de agua diarios en media, llegando a los 52 litros de ahorro diario en viviendas de familias numerosas con 5 habitantes.

Este otro estudio realizado por la Universidad de Bonn en Alemania arrojaba unos resultados similares al analizar el consumo al lavar un servicio de 12 piezas donde se midió un gasto medio de 103 litros de agua si se realizaba a mano, mientras que con lavavajillas se usaron solo entre 15 y 22 litros en función de si el programa era normal o intensivo.

Lavar a máquina, mucho más eficiente en gasto de luz y gas

lavavajillas

Muy bien, parece claro que ahorramos agua, pero ¿qué pasa con la electricidad?, ¿cómo es posible que un lavaplatos ahorre luz si a mano en teoría no gasto nada? La clave aquí está en la energía que necesitamos para calentar el agua. Las mediciones anteriores están realizadas con un consumo de agua caliente, ya que si queremos lavar con agua fría, además de tener manos de acero en invierno deberemos utilizar mucha más cantidad de agua para eliminar bien la grasa y suciedad.

Por ello, la mayoría de consumidores y sujetos de las pruebas empleaban en sus casas algún tipo de sistema de agua caliente para lavar sus platos, como por ejemplo un termo eléctrico o una caldera de gas, que en ambos casos suponen un gasto energético que puede compararse con el del lavaplatos, ya sea directamente o con su equivalente en kWh en el caso del gas.

Así, el consumo medio de un lavavajillas moderno en cuanto a electricidad se refiere se sitúa en torno a 1 KWh (típicamente entre 0,9 y 1,1 kWh) si utilizamos un modo ECO y dependiendo de las marcas. Y, ¿cuál es el consumo equivalente de calentar el agua necesaria para lavar a mano? Pues por ejemplo el estudio de la Universidad de Bonn lo cifraba en unos 2,5 kWh por cada lavado, con lo que si restamos de esta cantidad el gasto típico de un lavavajillas nos queda un exceso de consumo de 1,5 kWh.

En el caso del estudio del Canal de Isabel II tenemos una conclusión similar, ya que según afirman la mejora en el uso de la energía era de unos 1,06 kilovatios por hora diarios a favor del lavaplatos, debida a la reducción en el volumen de agua caliente empleada.

¿Qué supone esto en todo un año de uso? Pues si por ejemplo ponemos el lavavajillas una vez al día y consideramos ese ahorro de 1,06 kWh por lavado tenemos un ahorro total anual de unos 387 kWh, lo que traducido a euros con un precio medio de la luz de 0,20 €/kWh nos da una cifra nada despreciable de 77,38 euros al año de ahorro en energía por lavar usando el lavavajillas, importe al que hay que sumar el del coste del agua que también nos hemos ahorrado.

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