Cada vez es más habitual usar una tele grande como monitor. Se conecta el ordenador al salón, uno se sienta delante de una OLED o una Mini LED enorme y da por hecho que aquello va a verse de escándalo. Y muchas veces así es, pero también puede pasar justo lo contrario: las películas se ven espectaculares y el escritorio, raro.
Se puede notar que las letras no terminan de verse finas, que el texto tiene una especie de contorno extraño o que los negros no tienen la fuerza que deberían. Lo fácil es echarle la culpa a la tele o al cable, pero antes de tocar nada, conviene revisar un ajuste muy concreto.
El modo PC cambia más de lo que parece
En algunos televisores, conectar el ordenador no basta para que la tele entienda qué tipo de señal está recibiendo. El panel puede captar la imagen perfectamente y seguir procesándola como si llegara de un reproductor de Blu-ray o de una consola, algo que para ver una película da bastante igual, pero que en un escritorio lleno de iconos, ventanas y letra pequeña sí se nota.
Activar el modo PC, o renombrar esa entrada HDMI como PC en el menú de la tele, suele reducir parte de ese procesado y respetar mejor la señal que llega desde la tarjeta gráfica. En la práctica, significa textos más nítidos, bordes más limpios y un escritorio que deja de parecer ligeramente borroso, justo lo que se echa en falta cuando todo parece estar bien conectado y aun así algo chirría.
RGB completo, limitado y croma 4:4:4: lo que hay que mirar en la gráfica
El segundo punto está en el propio ordenador. Desde el panel de control de la tarjeta gráfica (NVIDIA, AMD o Intel) se puede elegir cómo sale la señal de color, y ahí aparece el lío más típico: rango RGB completo frente a rango limitado.
Si la gráfica manda uno y la tele espera el otro, la imagen puede verse lavada o con los negros sin fuerza sin que el panel tenga ningún problema real; sencillamente no se están entendiendo bien.
Después está el croma 4:4:4, que no transforma nada al ver una serie, pero sí puede marcar la diferencia al usar la tele como monitor varias horas al día: con él activado, el texto pequeño deja de tener ese halo raro alrededor.
Para juegos puntuales puede no notarse tanto, pero para trabajar, navegar o escribir con calma sí se agradece, igual que conviene comprobar que la entrada HDMI esté en modo mejorado para sacarle todo el partido a un cable HDMI 2.1 si la gráfica es capaz de mover 4K a 120 Hz con HDR.
Si la tele se ve de maravilla con cine y raro con el escritorio, antes de cambiar cables a lo loco, merece la pena entrar en el menú de imagen, buscar el modo PC y revisar el rango de color desde la propia gráfica.
Imágenes | Xataka con edición, Samsung
En Xataka Smart Home | Consumo eléctrico en frigoríficos: cuánto gastan y cómo podemos ahorrar en el uso diario
En Xataka Smart Home | Este es el problema poco conocido que provocan los frigoríficos encastrados y las columnas de calor en la cocina
Ver 0 comentarios