
Una cámara bien ubicada vale por dos. Lo ideal es situarlas en zonas que permitan cubrir un espacio
Además si apuntan a la calle, ten cuidado con no apuntar a casa del vecino o espacios públicos
Cuando llega el momento de irse de vacaciones, la seguridad en el hogar es una de las preocupaciones de muchas personas. Solo hay que ver cómo han aumentado las campañas publicitarias con cámaras de vigilancia como protagonistas. Pero, a la hora de controlar lo que ocurre en casa, más que la calidad, lo importante es saber ubicar los sistemas de vigilancia.
Con la ocupación como uno de los vértices del problema del acceso a la vivienda —hay otras consideraciones en las que no entraremos—, los usuarios se preocupan por controlar y vigilar su casa, pero sin que esta se convierta en un estudio de televisión. Por eso vamos a repasar los mejores consejos para colocar cámaras en casa.
Y es que, para vigilar la casa sin llenarla de cámaras, la clave no es poner muchas, sino colocarlas en puntos estratégicos. Es decir, en lugares por los que alguien tendría que pasar sí o sí para moverse por la vivienda y siempre sin invadir espacios de la vía pública o la casa del vecino para evitar una multa (la AEPD vigila). Se trata de no convertir la casa en una especie de Gran Hermano con cámaras por todos lados. Por eso vamos a repasar los sitios en los que es más interesante centrarse según las recomendaciones de los expertos.
Desde Securitas Direct aconsejan que antes de comprar a instalar nada , lo mejor es pararse un momento y pensar qué zonas quieres vigilar y desde qué punto la cámara va a cubrir mejor cada espacio.
Una buena idea es hacer un pequeño plano de la vivienda, aunque sea a mano, y marcar en él los accesos principales, pasillos, ventanas vulnerables o zonas de paso. A partir de ahí resulta mucho más fácil decidir dónde colocar cada cámara sin poner más de las necesarias.
Y antes de repasar las mejores ubicaciones, hay algunos consejos básicos como fijarse en la altura o la iluminación. La colocación ideal es en alto, alrededor de 2,2 a 2,5 metros, en una esquina y con visión diagonal. Así se cubre más superficie y se dificulta que alguien pueda taparla o manipularla.
Desde Argos aconsejan fijarse en que la zona que vamos a vigilar tenga una iluminación constante y suficiente para que la cámara pueda captar los detalles de cualquier intrusión. Si la iluminación es pobre, es importante que la cámara tenga capacidad de visión nocturna.
Índice de Contenidos (8)
Entrada principal
Es quizás la cámara más importante que vamos a instalar en casa. Tal y como aconsejan en Prodein, puedes colocarla enfocando la puerta desde el interior de la vivienda, mejor en una esquina alta y mirando hacia el recibidor y la puerta de entrada.
De esta forma, grabará a cualquier persona que entre, pero también se encargará de captar el pasillo. Y si es una cámara con gran angular, también podrá registrar lo que ocurre a lo largo y ancho del distribuidor en el que está colocada.
Salón
Suele ser una zona de paso y también un lugar donde hay objetos de valor: televisor, equipos, consolas, ordenador, etc. Una cámara en una esquina, orientada hacia la puerta de entrada al salón y no directamente hacia zonas privadas, suele dar muy buen resultado.
Si vas a colocar una cámara interior —y esto es válido para el salón y para cualquier otra habitación de la casa—, ten en cuenta algo importante: cuidado con los cristales. Si apunta a ventanas o cristaleras, el cristal puede generar reflejos, deslumbramientos y pérdida de calidad de imagen, especialmente con el sol, las farolas, los coches o la suciedad acumulada en el vidrio.
Pasillo o distribuidor central
Si tu casa tiene un pasillo que conecta dormitorios, salón y baño, una sola cámara bien colocada puede cubrir mucho. Lo ideal es ponerla en una esquina alta, orientada en diagonal, para que abarque la mayor profundidad posible. De esta forma, una sola cámara puede hacer el trabajo que tendrían que hacer dos si no estuviesen bien colocadas.
Acceso a terraza, patio o balcón
Si hay puertas correderas o ventanas accesibles desde el exterior, conviene cubrir esa zona. Muchas intrusiones no se producen por la puerta principal, sino por puntos más discretos.
Dicho esto, hay que hacer un recordatorio en relación con la privacidad. Si tienes una cámara que apunta hacia una ventana o un balcón, asegúrate de no grabar zonas privadas de vecinos, como ventanas, patios o jardines. Una cámara mal orientada puede provocar conflictos vecinales o incluso problemas legales.
Cocina
Colocar una cámara en la cocina puede tener sentido, sobre todo si tiene algún acceso al exterior, como un lavadero, un patio, una terraza o una puerta secundaria.
Aquí es importante no colocar cámaras cerca de rejillas de ventilación, secadoras, calefactores, chimeneas o fuentes de calor. El polvo, la pelusa, los gases y las altas temperaturas pueden ensuciar la lente y dañar componentes internos, baterías o adhesivos.
Garaje
Nos acercamos al final y hay que hablar del garaje o de las plazas de aparcamiento. Se trata de puntos que pueden convertirse en una vía sencilla de acceso al hogar, pero también en lugares donde se almacenan objetos de valor.
Lo recomendable es colocar una cámara dentro del garaje, orientada hacia la puerta de acceso. Así no solo podrás controlar lo que ocurre en esa zona, sino también detectar movimientos extraños antes de que alguien consiga entrar en la vivienda.
En exteriores
También puedes instalar una cámara en el balcón, el jardín, la terraza, la entrada… Pero aquí hay que hacer varias consideraciones. En primer lugar, y como hemos dicho antes, conviene evitar que la cámara grabe zonas privadas del vecino, pero también espacios públicos, ya que esto puede acabar en una denuncia.
Además, hay que controlar siempre que la cámara no apunte directamente hacia el cielo. Una ligera inclinación hacia abajo ayuda a reducir reflejos y a proteger el dispositivo del sol. De hecho, en Vissegur recomiendan instalarla en una zona con algo de sombra.
También conviene evitar cualquier elemento que pueda bloquear la visión, incluso en el futuro: ramas que crecen, arbustos que cambian con las estaciones, puertas interiores que se cierran o incluso mascotas que puedan colocarse delante de la cámara.
Una buena idea, si quieres reforzar la seguridad en casa, es combinar las cámaras con sensores de apertura en puertas y ventanas, e incluso con mirillas conectadas. Los dos primeros son accesorios baratos, no graban imagen y te avisan si alguien abre un acceso. Muchas veces permiten reducir el número de cámaras sin perder seguridad.
En Xataka SmartHome | Si pones una cámara para vigilar el exterior de tu casa, mucho ojo porque te puede caer multazo si no tienes esto en cuenta
Ver todos los comentarios en https://www.xatakahome.com
VER 0 Comentario