En algún artículo hemos visto iniciativas que han llevado la instalación de paneles solares al campo, buscando la convivencia entre la producción de energía y las actividades agrícolas y ganaderas. Ahora, en Jaén, han decidido dar un paso más apostando por algo innovador: la olivoltaica.
En esta provincia andaluza, una de las principales zonas productoras de aceite de oliva del mundo, se está impulsando una iniciativa que permite instalar placas solares en terrenos agrícolas mediante la denominada agrivoltaica, sin que esta intervención interfiera con los cultivos de la zona (ha ocurrido en otros lugares) ni obligue a eliminar árboles.
Apuesta por la sostenibilidad
Imagen | Acesur
Se trata de un proyecto pionero que se desarrolla en el municipio de Vilches (Jaén) y en el que participan la empresa Acesur, Greening y la Universidad de Jaén. La iniciativa consiste en instalar miles de paneles solares sobre un olivar, una combinación conocida como "olivoltaica".
Su objetivo es demostrar que es posible aprovechar una misma superficie agrícola para cultivar y generar energía renovable, sin tener que elegir entre instalar placas solares o mantener los olivos. Una de las claves para conseguirlo es la altura de los paneles.
En lugar de colocarlos cerca del suelo, como ocurre en muchas instalaciones fotovoltaicas convencionales, se elevarán a más de cuatro metros, por encima de los olivos. Las empresas y entidades responsables del proyecto tienen previsto instalar más de 5.150 módulos solares, con una potencia conjunta de 3,65 MWp.
Un beneficio doble. Gracias a esta disposición, los agricultores podrán seguir trabajando en el terreno y realizar las tareas de poda, mantenimiento y recolección de aceitunas, incluso con maquinaria agrícola. Según las empresas promotoras, se conservará el 100 % de los árboles existentes.
Imagen | Acesur
La electricidad obtenida se destinará principalmente a abastecer la planta de envasado de aceite que Acesur tiene en Vilches. Además de los paneles solares, la instalación incorporará un sistema de baterías con una capacidad de almacenamiento de 3 MWh, que permitirá guardar parte de la energía generada durante las horas de sol y aprovecharla posteriormente.
Con ello se pretende reducir la dependencia de la red eléctrica, mejorar el autoconsumo y disminuir los costes energéticos y las emisiones asociadas a la actividad industrial.
Más allá de producir electricidad, el proyecto podría aportar otras ventajas al cultivo. La sombra parcial de los paneles podría ayudar a reducir la temperatura del suelo y limitar la evaporación del agua durante los meses más calurosos. Sin embargo, todavía hay que comprobar si estos beneficios se materializan en Vilches, ya que un exceso de sombra también podría perjudicar la fotosíntesis y la producción de aceitunas.
El proyecto cuenta con el respaldo económico del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), que ha concedido una ayuda de 2,8 millones de euros. No obstante, la iniciativa todavía está en fase de desarrollo: las obras comenzaron en abril de 2026 y aún no se dispone de resultados que permitan determinar cómo influirá esta tecnología en la producción de aceitunas y en el consumo de agua.
Foto de portada | Emilio Sánchez Hernández y Acesur
Vía | EcoInventos
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