Un plato preparado de lo más socorrido cuando no tienes tiempo, pero que necesita de unos mínimos cuidados antes de comerlo según la OCU
Llegas a casa con prisa, hambre y no tienes ni pizca de ganas para ponerte a cocinar. Menos mal que compraste una tortilla de patatas envasada que está lista para consumir. La acompañas de una ensalada de tomate y lechuga y sales del paso para continuar con tus actividades.
Son una solución gastronómica muy socorrida que te puede sacar de más de un apuro. Pero como suele suceder con todos los platos precocinados, es necesario saber cómo consumirlos para no tener un problema de salud alimentaria. ¿Cuál es el problema?
Tortilla fría, sí o no
El problema con las tortillas envasadas lo ha señalado la OCU en su último vídeo en YouTube, zanjando así una polémica habitual en algunas familias como la mía, por ejemplo.
¿Se puede comer una de estas tortillas precocinadas directamente del envase sin hacer nada más? Pues depende de lo que ponga en su etiqueta. La verdad es que muchas veces ni te paras a leer las instrucciones, pero son indispensables para un consumo sin futuros problemas de salud.
Y según comenta la Organización, hay básicamente dos tipos de tortillas en función de si están o no preparadas para su consumo inmediato: las que se pueden abrir y comer y las que no. Es algo que tiene que especificar el fabricante y por supuesto nosotros deberemos leer con cuidado.
El motivo es que no siempre estos productos pasan por un sistema final que elimine las bacterias y otros microorganismos potencialmente alojados en el envase y/o el alimento, por lo que si no es así deberemos ser nosotros los que, aplicando calor según las indicaciones del fabricante tendremos que dar el toque final al producto.
No importa que la tortilla sea de patatas, con cebolla, sin cebolla, de calabacín, acelgas, tenga huevos pasteruizados o no. En las instrucciones debe poner la forma de preparación y consumo y si dice que hay que aplicar calor, deberemos hacerlo para garantizar su seguridad.
En general no suele ser complicado ni un proceso largo, ya que suele bastar con unos 3-4 minutos en el microondas o un poco más en una sartén. Pero como decíamos, eso de abrir y comer directamente del paquete puede que no sea lo ideal dependiendo de quién haya fabricado la tortilla. Lo mejor es leer la etiqueta de cada fabricante antes que nada.
Finalmente, también es necesario señalar que este tipo de productos en general han de conservarse dentro del frigorífico una vez los tenemos en casa y consumir por completo en el momento de abrirlos o si queda algo pasadas unas ciertas horas (por ejemplo 24-48 horas), que otra vez indicará el fabricante en la etiqueta.
Vía | OCU en YouTube
Imagen portada | Mercadona
En Xataka SmartHome | Qué son los RAEE. Los generamos en casa: cómo se pueden reciclar y por qué es fundamental hacerlo
Ver todos los comentarios en https://www.xatakahome.com
VER 0 Comentario