¿Puede haber algo más molesto que palomas en el balcón? Un visitante habitual en las ciudades que cuenta con amigos y enemigos. Y si estás entre estos últimos, puede que te hayan hablado de un truco viral que promete ahuyentarlas: colgar tornillos en la terraza. Y aunque prometan que funcionan, esto es lo que de verdad lo logra.
Porque, por más que lo intentes, las palomas siguen ahí. Es algo que, antes de escribir el artículo, hemos comentado varios compañeros como hemos probado casi de todo y teníamos claro que lo de los tornillos y similares, no impide que se posen en el balcón, terraza o ventana. Por eso te voy a contar lo que desde mi experiencia y lo que según los expertos, sí que funciona.
Una vecina bastante molesta
Entre los métodos habituales para evitar que las palomas se conviertan en mascotas en nuestras casas, en alféizares y balcones, es habitual ver cómo la gente cuelga CD o llena botellas con agua. Dicen que los reflejos las espantan... pero nada más lejos de la realidad. Que funcionen o no depende de una combinación de factores.
Porque lo que dicen los estudios es que los estímulos visuales pueden reducir la presencia de palomas, pero solo en determinadas condiciones. Un estudio en SpringerPlus de 2016 evaluó reflectores giratorios, banderolas reflectantes y barreras físicas en edificios universitarios. Encontró reducciones de presencia, con mejores resultados para las barreras físicas.
Heces de paloma
El problema es que se acostumbren. Las aves pueden habituarse a los ruidos y objetos que no representan una amenaza. La Universidad de California advierte en su guía que los dispositivos para ahuyentar aves pueden tener efectos temporales y que es necesario variarlos.
¿Qué es lo que realmente funciona?
Suciedad de palomas
Un estudio publicado en European Journal of Wildlife Research comprobó que determinadas superficies inclinadas impedían que las palomas se posaran en los balcones o las ventanas. De hecho, en este paper, investigadores de la Universidad de Basilea, como Daniel Haag-Wackernagel e Ila Geigenfeind, estudiaron qué superficies y pendientes impedían que las palomas se posaran.
En función del material, la inclinación debería ser más o menos acentuada: unos 25° si era de chapa y 50° si era de hormigón rugoso, quedando en un punto intermedio la inclinación de 35° si se trataba de madera. Quizás es algo que has visto en cemento, madera o usando láminas de metal.
Rejilla y pinchos
Otro método que funciona y que seguramente has visto en más de un balcón, sobre todo en edificios históricos, son los pinchos antipalomas. Un estudio de la Universidad de Sudáfrica los encontró más eficaces que los reflectores y las banderolas, aunque no las ahuyentan por completo. Además, recomiendan estos dispositivos, siempre que se instalen sin dañar a las aves y cubran las zonas donde pueden posarse. De hecho, en el bloque de unos familiares es lo que han instalado en la azotea.
En lo que sí que coinciden los expertos es en que es fundamental no dejar restos de comida que sirvan como imán para atraerlas. Conviene retirar las migas, evitar que se acumulen semillas bajo los comederos y mantener la basura bien cerrada. Eso sí, eliminar estos reclamos puede no ser suficiente si las palomas ya son visitantes habituales y para ellas, tu balcón o ventana es un lugar de descanso o refugio.
Imagen portada | Mathias Reding
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