Qué tener en cuenta antes de comprar un sistema de seguridad inteligente para casa

Montar un sistema de seguridad inteligente en casa resulta interesante porque hay modelos relativamente asequibles, fáciles de usar y que se valen de automatismos para dotar de un extra de protección para tu hogar. Pero a veces lo barato sale caro y acabamos comprando que a lo peor no necesitamos, que tenga costes ocultos o que se nos quede corto pronto. Si estás pensando en comprar un kit de seguridad domótico para casa, te ayudamos a descubrir qué es lo importante,  qué necesitas y cómo acertar en tu elección.

Qué necesidades de seguridad tienes

No es lo mismo tener una mansión y necesitar protección ante grupos organizados que tener un piso pequeño y simplemente tener algo más de control sobre quién merodea nuestra puerta. En este sentido, es importante conocer la arquitectura de nuestro hogar y su exposición, el tamaño de la casa y la seguridad de la zona.

Así, puede bastarnos desde un simple timbre con cámara y sensor de movimiento integrado o necesitar un sistema de seguridad compuesto por cámaras distribuidas por el perímetro con sensores de presencia. En general, cuanto mayor sea la casa, más dispositivos de vigilancia necesitaremos y por tanto, un nivel de seguridad más alto.

Tipos de sistemas de seguridad

Con lo anterior claro, es momento de explorar entre las diferentes opciones y elegir la más adecuadas. El tipo de sistema de seguridad depende esencialmente de la conexión y la monitorización.

Hoy en día la mayoría de sistemas de seguridad son inalámbricos, lo que facilita la instalación y aumenta la flexibilidad, si bien son menos duraderos y fiables que los sistemas cableados, ya que no hay que preocuparse por la intensidad de la señal.

Respecto a la monitorización, la mayoría te permiten visualizar las grabaciones o los datos de las cámaras y otros dispositivos, resultando más asequible que la opción de tener una empresa de seguridad que lo haga por ti.

En ese caso serás tú quien gestione las alertas, pero no tendrás el expertise de un equipo profesional. No obstante, si evalúas que el riesgo es alto, probablemente merezca la pena recurrir a terceros, que ofrecen una respuesta más rápida y específica. Eso sí, en ese caso tendrás que añadir el coste de la suscripción.

Qué equipamiento hay y qué funciones ofrece

Hoy en día hay un amplio abanico de opciones a considerar, cada una con sus respectivos dispositivos. Más allá de optar por el clásico "cuanto más, mejor", conviene evaluar la función de cada dispositivo y qué tiene sentido. Un ejemplo: un timbre conectado: en ese caso nos interesa que tenga visión nocturna, micrófono incorporado y la calidad de imagen.

No obstante, verás que hay un montón de alarmas y sensores: de movimiento, de fugas de agua, de ruido, rupturas de cristales, de apertura de puertas y ventanas... obviamente, cuantos más sensores, a más potenciales amenazas y por más vías podrás protegerte, pero conviene tener claro el grado de amenaza real. Así, que en el kit venga un sensor para fugas de agua puede tener sentido en la casa de mis padres, con un calentador en el sótano y humedades, pero no le sacaré mucho partido en mi piso.

En cualquier caso, la función verdaderamente interesante de todos ellos es lo bien que se entienden y sincronizan entre sí y con el móvil que va a controlarlo todo.

La integración con el ecosistema de tu casa

Si optas por un sistema de seguridad inteligente es altamente probable que ya tengas un hogar más o menos domotizado: bombillas conectadas, un altavoz smart, enchufes...

Si es el caso, lo ideal es que tu futuro sistema de seguridad se entienda con el resto de gadgets, para que por ejemplo puedas activarlo a distancia con la voz valiéndote de Alexa, Google Assistant o Siri o que cuando el sistema detecte actividad por la noche, pueda encender las luces para asustar al intruso y que las cámaras vean mejor.

Por tanto, es importante que haya integración y compatibilidad entre tus dispositivos inteligentes, lo que te permitirá exprimirlos al máximo con funciones como las rutinas o automatismos.

Cómo es la instalación

Suponiendo que lo vas a instalar tú mismo (la mayoría son kits DIY que sobre el papel permiten el montaje por el usuario), el proceso dependerá de lo manitas que seas y la complejidad del conjunto.

En general es habitual que en el kit venga todo lo necesario para la instalación, con sistemas de fijación fácil que incluso no requieran de taladros, así como instrucciones claras. En esencia, la idea es colocarlo todo y conectarlo a tu Wi-Fi.

No obstante, aquellos con cableados complejos, personalizados a tu hogar o que requieran de sincronización con otros sistemas de tu casa probablemente requieran de una instalación profesional. Esto suma costes a la inversión inicial pero puede ahorrarte muchos disgustos.

El coste total

Es fundamental tener claro cuánto nos va a costar el sistema de seguridad inteligente, sin dejarnos llevar por la idea inicial de que solo será el precio del kit: hablamos de instalación, servicios de suscripción, mantenimiento...

Echa un vistazo al precio de lo que necesitas y si hay un kit que quizá abarate los costes y después, considera quién realizará la instalación y qué necesitará (por ejemplo, si la haces tú mismo y tienes que comprar un taladro, es algo a tener en cuenta).

Después conviene leer detenidamente qué funciones vienen incluidas de serie, cuáles pertenecen a una versión de pago, si hay opciones en modo prueba que son gratis inicialmente. Merece la pena leer a fondo la web del fabricante y las opiniones de otras personas que ya la han instalado.

En cuanto al mantenimiento, en algunos casos puede ser simplemente sustituir las pilas o baterías, pero también conviene comprobar si hay recambios disponibles ante posibles averías que puedan surgir eventualmente.

Mejor que sea escalable

Precisamente en el punto anterior hablábamos de lo importante que es que existan piezas de recambio, pero también otros dispositivos que puedas integrar más adelante. Después de todo, en el momento de la instalación puedes tener unas necesidades, pero a medio plazo estas necesidades cambien. O que estés feliz con el sistema y quieras ampliarlo.

Así, tiene todo el sentido que más adelante quieras añadir más sensores y cámaras sin necesidad de comprar otro kit diferente para empezar de cero. Si descubres que no es posible, entonces se tratará de un descuido muy caro. Es bastante común empezar con algo sencillo, por ejemplo con un par de cámaras, pero quizás en un par de años decidas añadir más, quizás para interiores o exteriores.

Por tanto, aunque optes por un sistema de seguridad inteligente básico, asegúrate que tenga amplia compatibilidad con otros dispositivos y que sea escalable.



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