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Absurdas demostraciones "audiófilas" a las que no tienes que hacer mucho caso
Altavoces

Absurdas demostraciones "audiófilas" a las que no tienes que hacer mucho caso

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Ayer publicábamos un extenso artículo en Xataka sobre la vuelta de los vinilos y los magnetófonos a la actualidad como un nueva moda retro que pretende devolver la "naturalidad" a las escuchas audiófilas. En los comentarios del final, muchos fueron los que dieron su opinión al respecto (por cierto, gracias a todos por vuestras aportaciones) en un acalorado debate que derivó en si es mejor un formato analógico o uno digital.

El caso es que, en algunos comentarios se recomendaba como prueba de que un vinilo se escucha mejor que un CD una demostración recurrentemente usada en Internet: ¡mira este vídeo de YouTube y escucha las diferencias!, algo que de partida es bastante absurdo o por lo menos poco fiable. ¿Por qué?

Veamos el siguiente razonamiento: Quiero demostrar que una grabación en vinilo (o en cualquier otro formato analógico) es mejor que otra digital de un CD, un FLAC, MP3, etc. Entonces cojo dos equipos de sonido o dos reproductores, cada uno con una grabación, las reproduzco alternativamente, las grabo con un micrófono y como todo el mundo puede comprobar, las diferencias están ahí, se escucha mucho mejor la analógica.

En primer lugar, hay un problema grande de base y no es otro que, aunque sea cierto que se escuchan diferencias, al final las supuestas ventajas del formato analógico, esos armónicos que salen del vinilo que se explican en muchos de los comentarios bajo los vídeos, están siendo grabados y reproducidos por un sistema digital que además ha pasado por la recompresión de YouTube.

Podemos afirmar que este disco o pista musical en concreto se escucha mejor (o diferente) en uno u otro formato, pero no que el vinilo como sistema de almacenamiento musical es mejor que otro digital

Es cierto, se escuchan diferencias, pero más que estar en las propias características técnicas de los formatos analógicos o digitales, se encuentran en la edición, grabación y ecualización del tema en concreto. Es decir, podemos afirmar que este disco o pista musical en concreto se escucha mejor (o diferente) en uno u otro formato, pero no que el vinilo como sistema de almacenamiento musical es mejor que otro digital.

De hecho, quienes critican este tipo de pruebas, con razón recurren frecuentemente al reto de grabar la salida de audio de un vinilo en un CD o en un formato digital, con todos sus "armónicos", imperfecciones de la aguja, chisporroteos, supuestas frecuencias extra, ruido analógico, etc. y luego se las ponen a los defensores de los formatos analógicos. ¿El resultado? La mayoría no puede distinguir el CD del vinilo.

También tenemos el problema del resto de aparatos usados en la comparativa. Vemos un vídeo grabado no sabemos muchas veces con qué equipo ni en qué condiciones y hemos de suponer que los reproductores, por muy de alta gama que sean no aplican ecualización alguna. También suponemos o queremos suponer que no se aplica a la entrada del preamplificador o amplificador, ni que una tiene más volumen que otra, etc.

No quiero decir que los creadores de los vídeos manipulen el resultado. Simplemente que a lo mejor no han tenido todos los parámetros en cuenta, algo que es más fácil de lo que parece, ya que no es extraño que un reproductor aplique de fábrica un cierto color a las canciones que otro no tiene. De ahí que sea muy complicado compararlos.

Mira como suena mi equipo de audio...en YouTube

Otra moda que se extiende por la Red consiste en mostrar lo bien que suena un equipo de sonido estéreo o multicanal (todavía más absurdo) a través de un vídeo. El resultado suelen ser grabaciones pobres en las que casi no hay graves o están distorsionados, con mucho ruido de fondo y reflexiones de la sala.

Este tipo de pruebas están bien si las tomamos como lo que son, una muestra vaga de lo que el equipo puede hacer en general, pero no como una referencia ni mucho menos como una comparativa entre diferentes equipos y altavoces.

No sabemos cómo se ha grabado el vídeo, con qué parámetros, ecualización, etc. y tampoco sabemos a qué volumen, con qué potencia ni qué impresiones tendríamos si estuviera realmente frente a nosotros. Es algo así como mostrar las bondades de la televisón en color en una tele en blanco y negro o las maravillas del 3D en una tele 2D.

No obstante, con todo esto no quiero decir que no haya que ver este tipo de vídeos, yo soy el primero que lo hace. Únicamente tenemos que tener en cuenta lo que son y no tomarlos como un medio para decantarnos por uno u otro equipo de sonido.

En Xataka | ¿De verdad suenan mejor los vinilos y los magnetófonos o es solo una moda retro más?

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