Cómo ahorrar energía en verano con el congelador. Trucos y consejos para pagar menos en la factura de la luz

Cómo ahorrar energía en verano con el congelador. Trucos y consejos para pagar menos en la factura de la luz

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Congelador

Llega el verano, las vacaciones y ya hemos visto cómo podemos hacer que el frigorífico funcione de forma más eficiente, aplicando una serie de trucos y consejos o simplemente ajustando la temperatura de funcionamiento para que sea la más adecuada. Pero junto al frigorífico muchas veces hay otro elemento que pasamos por alto y es el congelador.

Muchas neveras actuales llevan asociado también un congelador (en la parte inferior o en la superior, los populares combis), pero también es posible tener uno independiente. Se trata del espacio destinado a conservar los alimentos durante más tiempo. Podemos almacenar la comida durante días, semanas o incluso meses, y como en el caso del frigorífico, dado que funciona durante las 24 horas de forma ininterrumpida, también podemos aplicar unos trucos para hacer que consuma menos electricidad.

Nevera
Imagen propia

Puedes tener en casa el congelador asociado al frigorífico (los populares combis) o como un electrodoméstico separado y de forma independiente al frigorífico. que suele tener formato de arcón. En ambos casos, se trata de elegir el modelo que se adapte a nuestras necesidades y aplicar una serie de consejos para reducir el consumo eléctrico y que por tanto no tengamos que pagar demasiado en la factura de la luz.

Por eso vamos a repasar una serie de consejos que van desde cómo elegir el congelador adecuado a pequeños trucos que hacen que una vez en casa, pueda gastar menos electricidad al funcionar.

La compra

Imagen | Bosch

En el momento de la compra debes buscar el modelo que mejor se adapte a tus necesidades. Si no requieres demasiada capacidad de almacenamiento, no es necesario que nombre es un congelador demasiado grande. Busca uno que se ajuste a lo que necesitas, puesto que si buscas algo pequeño, quizás te vale con el que ya incluye la nevera. Congelador demasiado grande que no vas a usar pleno rendimiento, te hará gastar más energía de la necesaria.

Si ya lo tienes claro, debes fijarte en la pegatina de certificado energético. Busca el que tenga la certificación energética más alta y aunque sea un poco más caro, a la larga te saldrá más rentable cuando amortices el precio de la luz. Ten en cuenta que, como la nevera, no va a dejar de funcionar.

Fíjate en la capacidad que tiene el congelador para mantener los alimentos, pues aunque parece que hacen lo mismo, hay importantes diferencias. Busca las estrellas que aparecen en el aparato y que hacen referencia a la temperatura a la que pueden llegar a trabajar. A temperatura más baja, más tiempo pueden conservar los alimentos.

Los congeladores tienen una serie de estrellas que establecen cual es el tiempo durante el cual vamos a poder conservar un alimento congelado y que este mantenga todas sus propiedades:

  • 1 estrella: con temperatura de -6 grados, pueden congelar durante muy pocas horas.
  • 2 estrellas: alcanzan los -12 grados y permiten congelar los alientos durante unos días.
  • 3 estrellas: con -18 grados de temperatura, permiten congelar durante meses.
  • 4 estrellas: el más potente, alcanza los -24 grados que permiten una conservación óptima durante meses.

Instalación y uso

Imagen | Amazon

Lo primero que debes tener en cuenta si has comprado congelador y vas a buscarle un lugar en la cocina es encontrar la ubicación adecuada. Coloca tu congelador en un lugar fresco y alejado de fuentes de calor como la luz solar directa, el horno u otros electrodomésticos que generen calor. Evita también colocarlo cerca de radiadores o rejillas de calefacción.

Evita situarlo en espacios demasiado cerrados. Es conveniente que el congelador tenga un espacio en la zona trasera por el que pueda ventilar. Lo más aconsejable es que la parte de atrás del congelador tenga una distancia de entre entre tres y diez centímetros de la pared.

Si ya lo tienes, es importante que mantengas un buen nivel de llenado y de ahí la importancia de no comprar uno demasiado grande que no vas a llenar. Un congelador lleno tiende a mantener mejor la temperatura que uno vacío. Si no tienes suficiente comida para llenarlo, puedes llenar los espacios vacíos con recipientes llenos de agua para ayudar a retener el frío. El motivo es que el aire retiene mucho menos el frío que se ha generado que el que retienen los alimentos.

Termostato

En lo referente a la temperatura, vigila que es la correcta. Verifica que la temperatura del congelador esté configurada correctamente. La temperatura ideal para un congelador doméstico es de aproximadamente -18 °C. Asegúrate de no configurarlo más frío de lo necesario.

Además en verano, y dado que la temperatura exterior es más alta, el motor tendrá que hacer más esfuerzo para alcanzar la temperatura que le has indicado. Por cada grado de menos que añadas al termostato, el consumo de energía aumenta en un 5%. Si tu frigorífico no tiene un termostato que vaya por grados, asegúrate de situarlo en un nivel intermedio de potencia.

Si el congelador es nuevo, este paso te lo puedes saltar, pero si es más antiguo es importante que te asegures de que las puertas del congelador y las gomas que sirven para sellarlo están en buen estado y limpias, sin restos de comida o suciedad.

Asegúrate de que las puertas del congelador estén bien selladas y no tengan fugas de aire. Para comprobarlo, puedes cerrar la puerta sobre una hoja de papel y luego intentar retirarla. Si sale fácilmente, es probable que haya un problema de sellado. En ese caso, ajusta o reemplaza las juntas de la puerta.

El mantenimiento

Imagen | Meruyert Gonullu

En lo que se refiere al uso, evita abrir la puerta innecesariamente. Como en el frigorífico, cada vez que abres la puerta del congelador, se escapa el aire frío y se necesita más energía para volver a enfriar el interior. Trata de planificar y organizar tus visitas al congelador para minimizar la cantidad de veces que necesitas abrirlo. El motivo es el que ya vimos antes: el aire retiene mucho menos el frío que los sólidos.

En este apartado, otra cosa que ya aplicamos en el frigorífico. Se trata de no meter alimentos y comida caliente directamente en el congelador. Por un lado, porque puede estropear el alimento y por otro, porque al introducir un alimento caliente, provocará un aumento en la temperatura interior que forzará al motor a trabajar más para recuperar la temperatura que demanda el termostato.

Siguiendo con el mantenimiento, es importante que limpies el congelador de manera regular, fijándote sobre todo en la parte posterior y en los serpentín es del congelador, eliminando polvo y suciedad. De esta forma mejorarás su funcionamiento y será más eficiente.

En los modelos modernos ya se incluyen sistemas de descongelación automática (son los No Frost), pero si el tuyo es antiguo y no tiene esta tecnología, debes descongelarlo de forma regular, puesto que una acumulación de hielo excesiva en las paredes del congelador, dificulta la transferencia de frío y hace que el motor tenga que trabajar más.

Por último, si vas a estar fuera de casa durante un período prolongado o si tienes un congelador adicional que no utilizas regularmente, desconéctalo y asegúrate de vaciarlo y limpiarlo adecuadamente.

Imagen portada | Dev Benjamin

En Xataka SmartHome | Qué hay que mirar para comprar un frigorífico y asegurarnos de que tenga las tecnologías de los próximos años

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