Usar estos productos para limpiar tu horno es como darle kriptonita a Supermán. Cómo hacerlo de forma correcta y con menos esfuerzo

No todo sirve para limpiar el interior de tu horno y hacerlo de forma incorrecta puede acabar por estropearlo

Paco Rodríguez

Editor Senior

Llega el fin de semana, te apetece pasarlo tranquilamente en casa pero sin renunciar a una buena y suculenta comida, así que te apuntas a un preparar un buen asado, jugoso y delicioso en tu horno de nueva generación.

Es una gran idea y disfrutas la comida al máximo, pero luego toca limpiar y recoger todo, con unas paredes y puerta del horno que parecen una cueva llena de estalactitas. No hay problema, piensas, para eso están las funciones de limpieza automática de tu modelo, pero entonces te acuerdas de que tecnologías como la pirólisis al final gastan un montón de electricidad.

Bueno, no hay problema tengo en casa multitud de productos de limpieza para dejarlo todo impoluto y hay infinidad de trucos por Internet que seguro me ayudarán. ¿Qué puede salir mal?

No todo sirve para limpiar tu horno

Pues si no quieres o no puedes usar la pirólisis ni otras tecnologías basadas en agua, puede que hayas pensado en utilizar algunos trucos famosos para dejar reluciente tu horno. Y seguro que funcionan. Pero hay que tener una cosa bien presente antes de ponernos a ello: no todos los productos de limpieza que tenemos en casa son adecuados para el interior del horno.

Por ejemplo, como advierten algunos fabricantes como Balay, utilizar productos con cloro o lejía puede suponer un problema para el recubrimiento de muchos modelos y podemos acabar por dañarlo.

Tampoco hay que usar el típico estropajo de aluminio ni limpiadores abrasivos e incluso los clásicos rascadores para el vidrio pueden ser contraproducentes y acabar por arañar el cristal.

¿Y si tengo una limpiadora de vapor, puedo usarla? Pues tampoco es conveniente. Puede que aparentemente limpie todo muy bien y muy rápido, pero este tipo de limpiadoras puede acabar por dañar el esmalte interior del horno según explica el fabricante.

¿Hay algún truco que pueda usar? En la web Homebeautiful la experta en limpieza Shannon Lush explica uno muy sencillo y sin necesidad de utilizar productos agresivos que a la larga podrían dañar el interior del horno. Básicamente necesitamos lo siguiente:

  • Bicarbonato
  • Vinagre blanco
  • Trapo de microfibra
Imagen: Liliana Drew

Este sistema de limpieza en cinco minutos sirve para cuando el horno ha sido usado recientemente y no está muy sucio. Hay que asegurarse en primer lugar de que el horno esté frío y proceder a retirar las rejillas para poder espolvorear el bicarbonato de sodio por todo el interior del horno.

Inmediatamente rociamos con vinagre blanco y cuando la mezcla comience a burbujear, frotamos la superficie con un trapo de microfibra. Finalmente solo hay que utilizar una esponja húmeda para limpiar los residuos. En cuanto al paño de limpieza, aunque lo ideal es usar paños de microfibra, también pueden usarse calcetines viejos que no sirvan para otra cosa, pudiendo así ahorrar algo al evitarnos la compra.

Si lo que queremos es limpiar a fondo la bandeja o rejillas extraíbles del horno, habrá que retirarlas cuando estén frías y dejarlas en remojo con agua caliente y jabón. Finalmente frotamos con una esponja suave. ¿Y si están muy sucias con grasa incrustada? Como explican desde Balay habrá que dejarla más tiempo en remojo o ayudarnos con productos específicos quitagrasas que no dañen las superficies esmaltadas.

Cómo limpiar el interior de un horno reseco

Si la grasa y suciedad ya se han asentado dentro de tu horno, es el momento de hacer una limpieza profunda, por lo que necesitaremos además de los ingredientes antes mencionados

  • Agua
  • Esponja o cepillo no abrasivo
  • Guantes de goma
  • Detergente para platos o pastilla para lavar platos

Comenzamos poniéndonos los guantes de goma y mezclando bicarbonato de sodio con agua en la misma proporción hasta formar una pasta. Luego, retiramos las rejillas del horno y aplicamos la pasta en el interior evitando la puerta, el elemento calefactor y la bombilla. Dejamos actuar la pasta durante la noche.

Después de dejar reposar el bicarbonato de sodio durante la noche hay que frotar el horno con una esponja o un cepillo no abrasivo y si tras este proceso todavía queda grasa, rociamos el vinagre blanco sobre las superficies y lo dejamos actuar unos minutos antes de limpiar con un paño húmedo.

Imagen portada | Liliana Drew

En Xataka Smart Home | No sabía que hay que lavar las paredes de la casa: este es el motivo y cómo conviene hacerlo




Ver todos los comentarios en https://www.xatakahome.com

VER 0 Comentario