No es solo para beber agua fría. Meter botellas en el congelador es más útil de lo que pensaba, y puede sacarte de un apuro

José Antonio Carmona

Hay que tener unas mínimas precauciones y elegir bien el material de las botellas para que no se estropeen

Paco Rodríguez

Editor Senior

Con las altas temperaturas parece que toda la bebida fresquita que podamos tener preparada en casa es poca. De ahí que en muchos hogares optemos por meter botellas de agua en el congelador para que refresquen lo máximo posible.

Una costumbre que puede ser más beneficiosa de lo que pensamos, que va más allá de tener agua fresca para beber y que incluso podemos hacer de forma habitual en otras épocas del año con varias ventajas interesantes.

Una batería térmica en tu congelador

Las botellas con agua congelada funcionan como una especie de batería térmica en tu congelador, ya que permiten mantener la inercia térmica, en este caso el frío, durante más tiempo evitando las subidas repentinas de temperatura cada vez que abrimos y cerramos la puerta.

Al ocupar un volumen en el congelador evitan que entre el calor de fuera cuando abrimos la puerta y así logramos varias ventajas. Para empezar, que las pérdidas de frío son menores y los alimentos del interior sufren menos variaciones de temperatura, pero también hacemos que el compresor tenga que trabajar menos tiempo y alargamos su vida útil.

Las botellas congeladas son capaces de almacenar frío (batería térmica) pero también de servir de amortiguador térmico para el calor que entra en el congelador, ya sea por el aire caliente cuando abrimos la puerta o por los objetos calientes que metemos dentro (más comida). Así logramos que este calor no afecte, o por lo menos no tanto, al resto de alimentos conservados dentro.

Científicamente, esto se conoce como Almacenamiento de Energía Térmica (o TES, por sus siglas en inglés) y además de lograr estabilizar la temperatura en tu congelador, las botellas congeladas pueden servirte en caso de apagón eléctrico en tu barrio para mantener el frío dentro más horas.

O para sacarlas del congelador en el caso de que no tengas comida que merezca la pena conservar y meterlas en la parte de la nevera, funcionando como los modelos antiguos de bloques de hielo o como la típica neverita de playa.

Cómo congelar las botellas en casa

Para que este truco de las botellas de agua congeladas sea efectivo y nos ofrezca las ventajas de agua fría y batería térmica es necesario cumplir con varios requisitos. Para empezar, no conviene llenarlas al máximo. Lo recomendable es llenarlas solo hasta un 70 u 80 % de su capacidad, ya que, al congelarse, el agua se expande. Si la botella está llena hasta los topes, puede deformarse o reventar.

En cuanto al material de las botellas, lo mejor son las de plástico desechables, mejor si son pequeñas o medianas, de las de entre 0,3 y 0,5 litros, ya que son más manejables, fáciles de acoplar en cualquier hueco. El cristal no suele ser buena idea, ya que puede romperse con las sucesivas congelaciones, y el metal tampoco si queremos usarlas durante mucho tiempo, ya que muchas pueden tender a oxidarse.

¿Cómo las coloco en el congelador? Lo ideal es busca los huecos libres, preferiblemente en los laterales, al fondo o en una balda que no te moleste cuando tengas que sacar alimentos. Eso sí, hay que intentar no amontonar las botellas ni meterlas a presión donde quepan, sobre todo si nuestro frigorífico tiene salidas de ventilación. Conviene que estas no estén tapadas para así facilitar el sistema de enfriamiento del equipo.

Imagen portada | José Antonio Carmona

En Xataka SmartHome | Cómo ahorrar energía en verano con el congelador. Trucos y consejos para pagar menos en la factura de la luz

Ver todos los comentarios en https://www.xatakahome.com

VER 0 Comentario