
Encender los aparatos a lo máximo que dan puede enfriar la sala más rápido, pero ser contraproducente a largo plazo
Es una situación típica en verano. Estamos en la calle con un calor insoportable a más de 40 ºC a la sombra y entramos en casa de un vecino, amigo o familiar y parece que hemos viajado al polo norte en un instante.
El cambio es tan brusco que empezamos a sentirnos incómodos rápidamente, incluso podemos comenzar a tiritar ligeramente hasta que el cuerpo se acomoda a esta temperatura. Y cuando le comentamos este exceso de frío a nuestro anfitrión puede que nos diga algo del estilo a "bueno, para eso está el aire, ¿no?, para disfrutarlo". O tal vez nos recrimine que somos demasiado frioleros y tacaños por tener el nuestro puesto a mayor temperatura.
Demasiado frío en casa
Esto de que los españoles ponemos el aire demasiado frío es algo que quedó recogido en el II Barómetro del Futuro de la Climatización en España elaborado por Daikin en 2024, una encuesta donde trataban de averiguar los hábitos de uso de los equipos de climatización en los hogares españoles.
El resultado de las entrevistas fue que la mayoría de hogares en nuestro país pone en marcha sus sistemas de climatización especialmente entre julio y agosto, y la temperatura media seleccionad en los aparatos es inferior los 22 grados, concretamente 21,6ºC en verano.
Esto supone una temperatura muy inferior a la recomendación de los expertos. Por ejemplo, teniendo en cuenta criterios normalizados de ergonomía del ambiente térmico del RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios), la temperatura de confort en un ambiente cerrado como es una vivienda y de actividad "pasiva", es decir, cuando no estamos realizando ninguna actividad física, se sitúa en verano entre los 23°C y los 25°C.
Y esto considerando la temperatura objetivo que le pedimos al aparato, ya que la que realmente sale del mismo es muy inferior y muchas veces se orienta para que dé directamente a la zona donde estamos sentados, amplificando el problema.
¿Qué pasa si ponemos el aire demasiado bajo? Pues obviamente que gastaremos más energía al climatizar la casa. Por ejemplo, el propio estudio de Daikin hablaba de que por cada grado que bajemos de esta cifra el consumo de energía del aparato puede aumentar alrededor de un 8%.
Pero bueno, siempre hay quien dice que como puede pagarlo lo pone mucho más bajo. ¿Algún argumento para convencer a este tipo de usuario? Pues hay uno de lo más importante: poner el aire acondicionado demasiado frío es un motivo recurrente de diferentes afecciones de salud cada verano que muchas veces no sabemos de dónde proceden, pero que los expertos tienen bien localizadas.
Al bajar mucho dentro del hogar la temperatura con respecto a la ambiental fuera de la vivienda se incrementa el riesgo de sufrir afecciones respiratorias, como el asma, el empeoramiento de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y las infecciones pulmonares. Además, el frío también provoca vasoconstricción, con el consiguiente estrés para el sistema circulatorio.
De hecho, los expertos y fabricantes de aire acondicionado como Midea o Mitsubishi señalan que no es recomendable tener una diferencia de temperatura mayor de unos 10-12 ºC con respecto al exterior de la vivienda si vamos a estar saliendo y entrando varias veces al día, ya que el choque térmico puede causarnos diferentes afecciones como el típico catarro por aire acondicionado. Por ejemplo, si en la calle hace 35°C, lo ideal sería no bajar de 23ºC dentro de casa.
Cuidado con resecar demasiado el ambiente
Pero es que, al poner la temperatura del aire acondicionado más baja de esos 25-26 ºC recomendados estamos causando otro problema adicional en muchas regiones alejadas de la costa: bajamos notablemente la humedad relativa del aire dentro de casa.
Si ya en verano tenemos un ambiente muy reseco en zonas de interior, el aire acondicionado contribuye a extraer la poca humedad relativa que queda dentro de la vivienda, haciendo que se multipliquen los problemas de salud asociados.
Según una encuesta de la Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica (NEUMOMADRID) citada por Kernpharma en este artículo, el 20% las personas expuestas a aires acondicionados han sufrido problemas respiratorios, como resfriados, afonías o faringitis.
Y parte de la culpa de estas dolencias la tiene el que el ambiente queda frío y reseco, lo que daña las mucosas. Según el doctor Entrenas, jefe del servicio de Neumología del Hospital Quirónsalud Córdoba, esto puede traducirse en ciertas molestias, ya que sacar fuera de la vivienda la poca humedad que hay en el aire puede causar algunos síntomas como labios agrietados, ojos irritados o incluso sensación de agobio a pesar de que el aire esté a buena temperatura.
¿Qué humedad deberíamos tener en casa? La humedad relativa recomendada se sitúa entre el 45%-60% en verano. Y usar un aire acondicionado varias horas a temperaturas muy bajas cada día puede hacer que descienda rápidamente.
Imagen portada | José Antonio Carmona
En Xataka Smart Home | Como preparar el aire acondicionado para el verano, cambiando o limpiando los filtros
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