Las estufas no son eternas. Esto es lo que suelen durar y las averías y problemas que te encontrarás con el paso del tiempo

Una forma de calefacción que lleva con nosotros desde siempre y que no está exenta de mantenimiento para que funcione como el primer día

Paco Rodríguez

Editor Senior

Con este invierno tan duro que estamos pasando, con tanto temporal tras temporal y una humedad que parece no querer salir de casa, poner la calefacción ahorrando todo lo posible se ha convertido en una prioridad para muchos hogares.

Esto ha hecho que, si no las usaban ya, muchos hogares se hayan animado a desempolvar las viejas estufas de toda la vida como sistema principal o de apoyo a la calefacción moderna. Promete ser más barato y ayudar a secar la casa mucho antes, aunque usarlas a diario no sean tan chollo como hace unos años.

Pero más allá del coste económico, puede que nos estemos preguntarnos si tener una estufa en una casa moderna que cuente con salida de humos (las que no necesitan salida de humos son otra historia) merece la pena con respecto a otros sistemas de calefacción más modernos. ¿De verdad son tan atractivas como parece?, ¿funcionan bien para siempre? Pues depende de varios factores.

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Cuánto dura una estufa en buen estado

Imagen: Outlnfire en Amazon

Lo primero que puede venirnos a la mente al hablar de estufas es su durabilidad. Parecen equipos robustos que hemos visto en casa de familiares y amigos durante años y que parecen ser eternas. La realidad es que no lo son, y su durabilidad es proporcional a la cantidad de tecnologías extra que montan.

Es decir, si tienes una chimenea básica con una salida de humos y ya está, te durará muchas décadas en buen estado. A medida que vas añadiendo funciones, como un kit de estufa empotrado en la chimenea para tener "encerrado" el humo con sus cristales, o si esta estufa incluye sistema de ventilación para repartir mejor el calor, la durabilidad va descendiendo.

Muchos modelos funcionan sin necesidad de componentes electrónicos, todo con piezas mecánicas fabricadas en hierro fundido y sin corriente eléctrica o piezas móviles. Estos modelos duran y duran casi sin problemas serios. Los que cuentan con sistemas de ventilación adicionales movidos por un motor suelen fallar antes debido al uso continuado y a las altas temperaturas. 

No obstante, en general si son de leña convencional (no de pellet) pueden seguir funcionando sin esta opción de ventilación a motor para distribuir el calor, por lo que en caso de emergencia siguen dando la talla como estufas tradicionales.

¿Cuánto duran de media? Pues si contamos con una estufa de leña normalita pueden pasar varias décadas hasta que nos de problemas, dependiendo claro de cuánto la usemos, puesto que no es lo mismo si es todos los días durante tres meses al año que solo un par de fines de semana cada temporada.

Realizar un buen mantenimiento periódico es esencial, limpiando bien la ceniza, los cristales y cuidando el sellado de los mismos. Así pueden durar en buen funcionamiento entre 20 y 40 años sin presentar problemas destacables.

Imagen: Kratki en Amazon

No obstante, la parte que más puede romperse de los modelos en kit son los cristales que dejan ver el interior, que suelen ser muy resistentes al calor, pero pueden llegar a rajarse si hay cambios bruscos de temperatura, con las contracciones y dilataciones, si quemamos combustible no apropiado para la estufa (plásticos y similares que arden a muy alta temperatura) o si les damos un golpe sin querer por ejemplo con un tronco.

Lo que sin nos fallará sí o sí tarde o temprano es el sellado de los cristales o de las puertas de la estufa, pero no es extraño encontrar recambios en ferreterías y grandes superficies que nos permiten solucionarlo cada 5 o 10 años con un coste mínimo.

En el caso de los modelos de pellet, pueden durar funcionando en plenas condiciones entre 10 y 15 años, momento en el que probablemente surjan problemas con alguno de los elementos antes mencionados o con el sistema a motor que lleva cada pellet hasta la cámara de combustión

Eso sí, sin quieres que la estufa luzca bonita y decorativa por fuera, además de la limpieza habitual probablemente tendrás que repintar el exterior de la estufa con pintura preparada para el calor cada 10 años más o menos, ya que la pintura tiende a estropearse por el calor y a salir pequeñas motas de óxido.

Más inconvenientes de las estufas

Como hemos visto, en la mayoría de ocasiones una estufa puede seguir funcionando en buenas condiciones durante décadas. De hecho, más tiempo que la mayoría de sistemas de calefacción modernos más tecnológicamente avanzados que empiezan a dar problemas mucho antes.

Sin embargo, no están exentas de otros inconvenientes que conviene conocer si estás pensando en comprar una. Y el primero es el de la gestión de los residuos. La combustión genera residuos en forma de humos que se irán en su mayor parte por la chimenea, pero no todos. 

Una parte se quedar adherida a las paredes y será necesario deshollinar de vez en cuando de forma manual o química (hay productos que echas a la estufa y que hacen esta función). Además dejará cenizas que tendremos que limpiar cada día en el caso de las estufas y cada varios días en el de los pellet.

Imagen: Kratki en Amazon

Tampoco nos libramos al 100 % del gasto eléctrico dependiendo del tipo de estufa. Por ejemplo en el caso de los pellets tienen una resistencia eléctrica para iniciar el fuego, un motor para dispensar el combustible y ventiladores que mueven el aire, lo que según el modelo puede suponer entre 50 y 500 vatios. Y en las estufas de leña que tengan algún sistema de ventilación para distribuir el calor por las habitaciones también habrá un consumo eléctrico de entre 50 y 100 vatios.

Si hay niños o mascotas en casa es un sistema de calefacción menos seguro que otros basados completamente en electricidad o gasóleo, ya que tenemos un fuego siempre en marcha en la casa que genera muy altas temperaturas y que hay que vigilar.

En el caso de la leña, además tenemos el asunto de que en necesitamos de una buena condición física para andar manejando los troncos, ya que pesan y son voluminosos. Si tenemos problemas de movilidad, falta de fuerza, etc. puede ser un problema.

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