Los expertos y las propias marcas advierten que el mayor beneficios se obtiene abriendo ligeramente la puerta pero solo unos minutos
Para obtener mejores resultados, muchos expertos recomiendan esperar unos 20–30 minutos antes de vaciarlo
Usar el lavavajillas es una de las formas más cómodas y eficientes de ahorrar agua y, de paso, librarnos del trabajo de fregar a mano. Parece un electrodoméstico sin demasiados misterios… pero hay un hábito muy común que muchos seguimos haciendo mal: abrirlo en el momento equivocado.
Y no es una exageración. Son los propios fabricantes quienes llevan años advirtiéndolo. Abrir la puerta justo al terminar el ciclo —o dejarla completamente abierta nada más acabar— puede ser un error importante. No solo afecta al resultado del secado y a la calidad del lavado, sino que también puede generar problemas inesperados que conviene evitar.
Ventila... pero solo unos minutos
Y es que cuando el programa termina, el interior del lavavajillas queda cargado de vapor. Si la puerta se queda completamente cerrada, ese vapor se condensa y vuelve a depositarse sobre la vajilla en forma de gotas. Por eso hay fabricantes como Bosch que aconsejan la apertura al final del ciclo para optimizar el secado, sobre todo en modelos sin función de auto apertura.
Otros fabricantes como Miele (AutoOpen Drying) y Electrolux (Electrolux AirDry) también incluyen funciones de apertura automática precisamente para evitar este problema, confirmando la eficacia de dejar que circule el aire al final del ciclo.
Pero ojo, porque no se trata de abrir la puerta de par en par. El mejor resultado se obtiene si mantenemos la puerta ligeramente abierta, ya que así se permite que el calor salga y el ambiente interno se seque antes, logrando platos más secos y con menos marcas.
Este pequeño gesto es suficiente: con unos minutos de ventilación, la humedad residual desaparece y el interior se seca por completo. Eso sí, no conviene dejar la puerta abierta durante demasiado tiempo, ya que podría entrar polvo, restos de comida... Para obtener mejores resultados, fabricantes como Balay recomiendan esperar unos 20–30 minutos antes de vaciarlo, tiempo suficiente para que el vapor se haya disipado.
Otros beneficios de ventilar unos minutos
Según Bosch, no abrir la puerta inmediatamente tiene una gran ventaja: gracias a que la vajilla está todavía caliente, el interior del lavavajillas todavía puede secarse con el calor que desprenden los diferentes utensilios.
Evita los malos olores y la aparición de moho. Permitir la entrada de aire fresco también ayuda a prevenir olores desagradables. La humedad atrapada en un espacio cerrado —y aún caliente— favorece la proliferación de moho y hongos, que suelen aparecer en juntas y rincones del electrodoméstico. Con una ventilación breve, ese riesgo se reduce notablemente.
Abrir ligeramente la puerta del lavavajillas tras cada ciclo —ya sea de forma manual o mediante sistemas automáticos— mejora notablemente el secado, reduce malos olores y ayuda a mantener el electrodoméstico en mejores condiciones. Es una costumbre sencilla, rápida y que marca una diferencia real tanto en la higiene de la vajilla como en la vida útil del aparato.
Foto de portada | Mohammad Esmaili en Unsplash
En Xataka SmartHome | Siempre remojaba los platos y sartenes antes de meterlos en el lavavajillas. Ahora he aprendido que en general es mejor no hacerlo
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