En muchos modelos puedes transferir la lista de canales al USB, uno de los usos que no se suele utilizar
El USB de la tele suele ser el puerto ligeramente olvidado. Está ahí, a mano, y casi siempre lo usamos para lo mismo. Pero en cuanto llevas unos meses con una Smart TV Samsung en casa, empiezan a aparecer esos momentos en los que te das cuenta de que el USB puede servir para algo mucho más útil que pasar un rato viendo archivos.
Lo curioso es que, cuando sales de los usos más típicos, el USB se convierte en una especie de puerto para usos diferentes: te ayuda a recuperar configuraciones, a mover ajustes de forma rápida o a dejar la tele lista para situaciones muy concretas sin depender de apps ni de la conexión. Y ahí hay vida, bastante más de la que parece.
Índice de Contenidos (6)
- Guardar y recuperar la lista de canales sin volver a pelearte con la TDT
- Clonar ajustes de una tele a otra cuando cambias de salón o sustituyes el equipo
- Llevar tu propio “modo galería” a una The Frame sin depender de nada más
- Convertir un puerto en varios con un hub USB y dejarlo todo conectado
- Mejorar una instalación de antena con un amplificador USB cuando la señal va justa
- Tener un USB de rescate para el día que algo se tuerce
Guardar y recuperar la lista de canales sin volver a pelearte con la TDT
Si has tenido que resintonizar alguna vez, ya sabes lo que viene después: ordenar canales, borrar duplicados, colocar tus favoritos… y perder media tarde en un menú que no está hecho para disfrutar.
En muchos modelos Samsung, existe la opción de transferir la lista de canales a un USB y recuperarla cuando lo necesites. Esto es especialmente útil si actualizas el televisor, haces cambios en la instalación, se te desordena todo o, simplemente, quieres tener un “backup” por si un día la tele decide reiniciarse y dejarlo como recién estrenado.
Clonar ajustes de una tele a otra cuando cambias de salón o sustituyes el equipo
Este uso es más de friki práctico, pero tiene sentido si alguna vez has configurado una tele desde cero y has pensado: ojalá pudiera copiar y pegar.
En teles orientadas a entornos comerciales u hoteleros existe una función de clonado por USB que permite copiar ajustes de imagen, parámetros y lista de canales desde una “tele maestra” a otra.
En casa no es lo habitual utilizarlo, pero si te mueves en instalaciones, segundas residencias o entornos con varias teles similares, es de esos trucos que te ahorran una tarde entera de ajustes finos.
Llevar tu propio “modo galería” a una The Frame sin depender de nada más
Si tienes una tele pensada para lucirse en modo cuadro, el USB puede ser el atajo para que de verdad lo parezca.
En The Frame, por ejemplo, puedes importar imágenes desde un USB para mostrarlas en el modo Arte. Es la diferencia entre “tengo una tele bonita” y “tengo una pared que va cambiando”, porque puedes preparar una carpeta con tus fotos o láminas favoritas y cargarla en un momento. Ideal si no quieres estar trasteando con el móvil, si cambias a menudo la selección o si simplemente te apetece tenerlo todo listo en un pendrive dedicado.
Convertir un puerto en varios con un hub USB y dejarlo todo conectado
Hay teles con dos puertos USB que se quedan cortos en cuanto conectas un disco y “algo más”. Un hub USB sencillo puede hacer que dejes conectados varios accesorios a la vez sin estar quitando y poniendo cables cada semana.
Aquí el truco no es hacer cosas nuevas, sino evitar el cansancio de la rutina. El hub se queda fijo, escondido detrás, y tú te olvidas. Eso sí, si vas a conectar varios aparatos que consumen energía, conviene que el hub sea alimentado o que no metas más de lo que el puerto puede dar. La tele manda.
Mejorar una instalación de antena con un amplificador USB cuando la señal va justa
Esto es más común de lo que parece en casas con tiradas largas de cable, enchufes antiguos o zonas donde la TDT llega justa. Hay amplificadores de antena que se alimentan por USB, así que puedes darles energía desde la propia tele y evitar otro cargador colgando.
No es una solución milagrosa, pero sí un apaño limpio: el amplificador solo funciona cuando usas la tele, y el montaje queda mucho más discreto. Si alguna vez has tenido pixelaciones aleatorias o cortes en canales concretos, puede ser la diferencia entre resignarte o arreglarlo con un accesorio pequeño.
Tener un USB de rescate para el día que algo se tuerce
Este es el uso menos espectacular y el más agradecido: preparar un pendrive que no es para ver nada, sino para solucionar cosas.
Ahí puedes guardar una copia de tu lista de canales, el firmware descargado por si un día la actualización online falla y hasta un par de imágenes o patrones de prueba para ajustar brillo, contraste o comprobar banding si te da la paranoia después de tocar los ajustes. Es ese USB que no usas nunca… hasta el día que te salva.
Imágenes | Xataka
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