El sonido suele aparecer porque el frigo detecta la puerta cerrada y realiza ciertas acciones que conviene conocer
Hay ruidos que inquietan porque parecen aleatorios. Un golpe seco, un zumbido breve, un soplido que aparece justo después de cerrar la puerta. En un frigorífico moderno, ese timing no suele ser casualidad: es el aparato reaccionando a lo que acaba de pasar dentro. Abrir la puerta cambia el equilibrio de aire frío, humedad y temperatura, y el frigorífico tiene sensores para notarlo y corregirlo rápido.
Lo curioso es que, cuanto más eficiente e inteligente es el frigorífico, más probable es que escuches estas pequeñas reacciones, porque intenta recuperar el frío con precisión en lugar de trabajar a lo bruto.
El sensor de puerta y la reacción inmediata
Muchos frigoríficos detectan la apertura y el cierre con un sensor. Cuando cierras, el sistema puede cambiar de modo: vuelve a activar ventilación interna, ajusta el flujo de aire y decide si necesita arrancar el compresor.
Ese cambio puede sonar como un clic, un zumbido breve o un arranque que dura unos minutos. No es una avería, es la lógica de control: la puerta se cerró, toca estabilizar.
Recuperación de temperatura: la parte “trabajadora”
Cada apertura mete aire más cálido y más húmedo. El frigorífico intenta recuperar la temperatura objetivo, y para eso puede acelerar el compresor o aumentar la circulación interna de aire frío. En modelos No Frost, también entran en juego ventiladores que reparten el frío y evitan escarcha. Esos ventiladores, cuando arrancan de golpe, se oyen.
Si has abierto la puerta mucho rato o has metido alimentos templados, la recuperación será más intensa y el sonido puede durar más.
La humedad y el “suspiro” del sistema
Cerrar la puerta también cambia la presión interna. A veces se oye un pequeño soplido o un sonido de ajuste, especialmente si el sellado es bueno. Además, la humedad que entra puede activar rutinas para evitar condensación, sobre todo en zonas de juntas y conductos.
En algunos modelos, ese comportamiento coincide con cambios de velocidad del ventilador, y el oído lo interpreta como un ruido “nuevo”, aunque sea parte normal del ciclo.
Si el ruido viene acompañado de vibraciones fuertes, si se repite de forma continua durante horas o si el frigorífico pierde frío de forma evidente, entonces sí conviene mirar cosas básicas: que esté bien nivelado, que la puerta cierre correctamente y que no haya acumulación de polvo en rejillas de ventilación. Pero un arranque breve justo después de cerrar suele ser el comportamiento esperado.
Imágenes | Samsung
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