
A la hora de pintar, es preferible utilizar capas finas y uniformes, respetando los tiempos de secado y repintado
Se acerca el invierno, uno de los momentos más delicados si hablamos de mantener en buen estado algunos elementos de la vivienda que dan al exterior. Fachadas, ventanas y canalones están especialmente expuestos a las inclemencias del tiempo, y es en este último elemento en el que nos vamos a centrar.
Porque cuando un canalón se ha desconchado, pintarlo parece fácil y, sin embargo, requiere aplicar una técnica adecuada, sobre todo cuando es de zinc, un material ampliamente utilizado, especialmente en edificios antiguos. Ya no se trata solo de elegir la pintura idónea, sino también de tener claros los pasos que hay que seguir para hacerlo correctamente.
Además de elegir el color que mejor combine con la fachada, hay que prestar especial atención a la preparación de la superficie, sobre todo cuando los canalones son de zinc. Cometer un pequeño error puede hacer que todo el trabajo termine siendo inútil. Y es que, cuando aparecen los primeros desconchones, mucha gente piensa que la pintura utilizada no era la adecuada, cuando en realidad el problema puede estar en cómo se ha preparado previamente el canalón.
No preparar adecuadamente la superficie antes de pintarla puede acarrear problemas cuando llegan la lluvia, la humedad y los cambios de temperatura. Las consecuencias pueden hacerse visibles en forma de grietas, ampollas y desconchones.
El problema está en la superficie del zinc
El zinc es un metal no ferroso que desarrolla de forma natural una pátina protectora cuando permanece expuesto a la intemperie. Esta capa lo protege frente a la corrosión, pero sus características también hacen necesario utilizar pinturas compatibles y preparar correctamente la superficie.
A esto se suma que los canalones pueden acumular restos de grasa, polvo y suciedad que dificultan todavía más la adherencia. Por eso, lo peor que podemos hacer es aplicar directamente una pintura sin preparar la superficie.
Así lo explican desde Flore Construction, donde advierten de que una preparación incorrecta puede hacer que la pintura comience a formar ampollas y desconcharse, especialmente después de un invierno húmedo.
Y es que el frío puede agravar el problema. El zinc se dilata con el calor y se contrae cuando bajan las temperaturas. Estos movimientos, unidos a la humedad y la lluvia, pueden acelerar el deterioro de una pintura que no está bien adherida.
Cómo pintar correctamente los canalones de zinc
Pero no te preocupes, porque se puede pintar el zinc y conseguir un acabado duradero. Desde Comptoir Bois explican que el proceso debe seguir tres pasos fundamentales:
UN VISTAZO A...
- Limpiar y desengrasar. lo primero es eliminar cualquier resto de polvo, grasa o suciedad. Para ello se puede utilizar agua con un detergente desengrasante compatible con el material, aclarando después y dejando secar completamente.
- Lijar suavemente. una lija fina, de grano entre 180 y 240, puede ayudar a preparar la superficie para mejorar la adherencia, siempre que el fabricante del sistema de pintura recomiende este procedimiento. No se trata de desgastar el zinc, sino de acondicionar su superficie.
- Aplicar una imprimación adecuada. lo habitual es utilizar una imprimación específica para zinc o metales no ferrosos, que favorezca la unión entre el metal y la pintura. No obstante, existen productos formulados para aplicarse directamente sobre zinc, por lo que conviene comprobar siempre las instrucciones del fabricante.
Una vez preparada la superficie, llega el momento de pintar. Se pueden utilizar pinturas acrílicas específicas para metales exteriores o sistemas de mayor resistencia que combinen imprimaciones epoxi con acabados de poliuretano.
También es importante elegir bien el momento: conviene evitar los días de lluvia, las temperaturas extremas y la exposición directa al sol, respetando siempre las condiciones de aplicación indicadas por el fabricante.
¿Y si la pintura ya se está desprendiendo?
Si los canalones ya están pintados y empiezan a deteriorarse, aplicar otra capa directamente encima no solucionará el problema. Lo primero es retirar la pintura que esté suelta o desconchada, utilizando herramientas adecuadas que no dañen el zinc. Después habrá que limpiar y preparar la superficie antes de aplicar el sistema de pintura correspondiente.
Por último, conviene recordar que los canalones de zinc no necesitan obligatoriamente pintura para protegerse de la intemperie. Este material desarrolla de forma natural una pátina grisácea que lo protege frente a la corrosión.
Por tanto, si los canalones están en buen estado y únicamente queremos pintarlos por motivos estéticos, merece la pena valorar si realmente compensa hacerlo. Mantener su acabado natural puede ahorrarnos trabajos de mantenimiento y evitar problemas derivados de una pintura mal aplicada.
Imagen portada | Joost van Os
Vía | 20Minutes
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