Tengo la casa llena de altavoces y al final casi solo los uso para encender las luces. Sí, los asistentes están en crisis
A fondo

Tengo la casa llena de altavoces y al final casi solo los uso para encender las luces. Sí, los asistentes están en crisis

Estos últimos días nos hemos enterado que no todo es de color de rosa en el país de la piruleta, citando a Homer Simpson. Hablamos por ejemplo de Amazon y su plan para apretarse el cinturón enseñando la puerta de salida a 10.000 trabajadores. Un ajuste que se centra en el area de dispositivos (que incluye el desarrollo de productos Alexa), ventas y recursos humanos.

Parece que Amazon no ha visto cumplidos los objetivos que tenía en mente con Alexa. Es un "pequeño" error de planificación que ha provocado que dilapiden 10.000 millones de dólares en algo que no ha resultado como pretendían. Esas son las noticias pero... ¿qué hay de cierto en ellas? Y para comprobarlo, voy a autoanalizarme y ver si uso Alexa cómo querían.

Alexa, no te quiero, sólo te uso

Alexa

Ya he explicado en otro post, el uso que le doy a los altavoces inteligentes que tengo por casa. Resumiendo son 11 altavoces, cada uno de su padre y de su madre, o mejor dicho, de Amazon (2), de Google (4) y de Apple (6). Y pongo todo esto en relación con el caso que nos ocupa.

Amazon se plantea el despido de miles de trabajadores, el mayor en su historia. Despidos sobre todo en la división de dispositivos, que incluye productos como Alexa, Echo, Kindle, entre otros. El motivo es una fuerte apuesta por esta división, duplicando el personal existente entre 2017 y 2018. Una apuesta que no ha salido bien, al ser víctima esta división de importantes pérdidas.

A punto de entrar en el 2023, Alexa no parece haber logrado las expectativas de rentabilidad que la empresa esperaba

Lo cierto es que cuando se estrenó Siri y más tarde Google Assistant y Alexa, sus creadores esperaban que pasado un tiempo, nuestro día lo pasáramos hablando con el altavoz. Y en el caso concreto de Alexa, que el asistente fuese la puerta para que pudiésemos realizar compras en la plataforma de una forma fácil y sencilla.

Los altavoces con Alexa se han vendido a muy bajo coste y de hecho, incluso tener un precio bastante razonable, hemos encontrado de forma habitual promociones por las que podíamos comprar un altavoz casi a mitad de precio. Esto quiere decir que la empresa no sacaba casi beneficio con su venta y esperaba sacarlo luego con su uso. Y aquí está el fallo.

Nuestro compañero Javier Pastor lo dejaba muy claro: el móvil seguía siendo el rival a batir y ni los smartwatches o los asistentes lo arrinconaban. Lo mismo que no pasamos el día hablándole al reloj, como si fuéramos Michael Knight, tampoco pasamos las horas dialogando con un altavoz y el asistente de turno.

Aleza

De hecho, o al menos en mi caso, el uso que le doy a un altavoz, pasa sobre todo por acceder a servicios de música y tener mis listas disponibles en cada habitación. Este es el motivo por el que tengo tantos altavoces. Además, no puede faltar el control de los dispositivos en casa, un hogar conectado que gira, sobre todo en torno a iluminación y algún que otro dispositivo puntual como la tele o la consola.

Y eso que no será porque no lo intenta, porque en el caso de Alexa, suele ser habitual ver un anillo de colores invitándome a interactuar con ella. Lo veo y le pregunto, ¿Alexa, que notificaciones tengo? Esta pregunta, mi amado altavoz me suele responder diciendo que según mi historial de pedidos, tendría que volver a pedir algún artículo random... una sugerencia que naturalmente ignoro.

No, Amazon no ha logrado que use el altavoz para realizar compras de ningún tipo. Al final las compras las termino realizando bien cuando estoy sentado delante del ordenador, o cuando tengo el móvil entre las manos, pero eso de hablarle a un asistente para pedirle que compre el pienso para el perro o pedir una pizza no es algo que por ahora entre en mis planes.

Y es que lejos de usar el altavoz para cuestiones como la búsqueda de información, encender una bombilla o reproducción de música, servicios valiosos, el plan oculto es que los usáramos para comprar online.

La historia de un quiero y no puedo

Alexa 2

En este caso, me centro en Alexa, porque es el que tiene detrás una plataforma como Amazon y porque la noticia de los despidos le afecta directamente. Pero Google, Siri, Microsoft o Samsung no escapan de la criba. Por ejemplo Apple, se cargó un brutal altavoz como el Homepod y Microsoft... que también tenía lo suyo, mató a Cortana. Samsung con Bixby es la historia de un quiero y no puedo.

Si Alexa era la repera y por ejemplo nos dejaba usar skills para integrar su uso con casi cualquier dispositivo, Google, hacía que su asistente, cada vez tuviese una conversación más natural y el número de errores bajaba de forma notable. Esto hacía y hace Siri, el primo mayor y más tonto de los tres (ay, cunetas veces he rajado de Siri por ponerme la música que le ha dado la gana).

Lo cierto es que al final no uso la voz más que para lo que antes he comentado al principio del artículo. Nada que ver con lo que tenían pensado cuando sus creadores los idearon. Sigo usando el ordenador y el móvil para comprar y realizar pedidos.

Altavoz

En el caso de Amazon, la empresa le ha visto las orejas al lobo y ha metido la tijera. ¿Se quedará sólo ahí? Mi temor es que después de tener una casa conectada o al menos intentar tener un hogar algo "inteligente", las empresas optan por cortar el grifo y cerrar los servidores que le dan vida a los asistentes. Imagino la gran cantidad de enero que podría haber tiro a la basura y me dan escalofríos.

Lo cierto es que la empresa parece que ha optado por frenar los gastos y puede ser el principio del fin para el desarrollo de los asistentes personales. Quizás no tarde mucho el día en el que nos veamos como cada año se presentan nuevos altavoces y eso va por ti, Amazon.

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